Cuatro muertos por linchamientos en Guatemala en una semana

Una turba de unas 700 personas capturó a un presunto ladrón y, tras golpearlo salvajemente, lo quemó vivo en el interior de la aldea Pasajquín, a orillas del lago de Atitlán, 140 kilómetros al oeste de la ciudad de Guatemala. De acuerdo con la versión de la policía, la víctima, Gaspar Xamines, en compañía de dos cómplices, penetró la madrugada del sábado en la residencia de Jacinto González, de 74 años, a quien asesinaron al no encontrar el dinero que presumiblemente tenía.

Vecinos del anciano alertaron a un grupo de lugareños que realizaban una vigilia en una iglesia evangélica. Al conocer el hecho, abandonaron el culto y salieron en persecución de los sospechosos, y lograron capturar a Xamines quien fue ejecutado por el procedimiento de rociarlo de gasolina y prenderle fuego en la plaza de la localidad, para público escarmiento.

Con este caso suman cuatro las personas asesinadas por multitudes en la última semana, todos ellos acusados de delitos comunes. El primer caso de linchamientos en Guatemala se dio en 1996. Desde entonces se han producido 227 víctimas mortales, 12 de ellas en 2002. Más del 90% de los casos han ocurrido en las comunidades donde se produjeron las llamadas matanzas de la guerra civil (1960-1996), que dejaron un saldo de 250.000 víctimas.

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* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 11 de agosto de 2002.

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