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GENTE

EL GRAN AMOR DE BECKENBAUER

Los niños son unos pesados, pero te roban el corazón. Eso es lo que, al parecer, le ha sucedido a Franz Beckenbauer, gran rey del mundo del fútbol y personaje habitual en la prensa del corazón de su país. Ayer lo confirmó en una nota para acallar los comentarios que se venían produciendo desde hacía unos días: se separa definitivamente de su esposa, Sybille, con la que está casado desde hace 12 años, para poder cuidar de su hijo ilegítimo, Noel Maximilian. El niño, nacido hace dos años de una rápida amistad con una empleada del Bayern de Múnich, Heidrun Burmester, ha ido ocupando cada vez más tiempo en la vida de Beckenbauer y originando más problemas en su matrimonio. La separación será amistosa y él asegura que no se muda a vivir con la madre de su salado retoño, sino a una mansión cercana. Entre los dos progenitores no existe, según él, ninguna otra relación que no sea la amistosa. El famoso futbolista germano tiene otros tres hijos ya en la treintena fruto de relaciones sentimentales anteriores.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 26 de julio de 2002