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REPORTAJE

Las vidas de los medallistas

Luis Doreste es catedrático de informática, Daniel Plaza, profesor en una universidad privada y Miriam Blasco, senadora del PP

Sólo una de las jugadoras que formaron el equipo español de hockey hierba que ganó el oro en los JJOO de Barcelona en 1992 sigue formando parte de la selección y se prepara para afrontar los que serían sus cuartos Juegos, en Atenas. Maiden Tellería juega en el Lagunac, en San Sebastián, y allí comparte su actividad deportiva con la de profesora en un centro escolar en la misma Donosti. También Nuria Olivé, Teresa Motos, Sonia Barrio y Mari Carmen Barea siguen en activo, en equipos de Primera División y de División de Honor, pero comparten su afición con otras actividades profesionales.

Sin embargo, la mayoría del equipo fue abandonando progresivamente la práctica del hockey hierba y se fueron construyendo sus vidas tanto a nivel personal como profesional. Muchas de ellas tienen ya varios hijos. Mercedes Cohen, capitana del equipo, trabaja ahora en el Comité Olímpico Español, donde actúa de comisaria deportiva. Celia Corres es gerente del Club Deportivo Terrassa de hockey. Eli Maragall, que marcó el gol que decantó la final, dirige su propia agencia de viajes. Nuria Olivé es maestra en una escuela. Ana Maiques es jefe de fisio en la Mutua de Terrassa. Maribel Martínez trabaja en la empresa Make a Team, propiedad de varios ex deportistas como Valdano, Zubizarreta y Corbalán. Sonia Barrio es maestra. María Victoria González entrena al equipo del Club de Campo de Madrid. Natalia Dorado es profesora de INEF y trabaja también en el Club de Campo. María Antonia Rodríguez es presidenta de la Federación Madrileña de Hockey. Virginia Ramírez se casó con Brasa, el seleccionador de hockey en los JJOO, y ocupa un puesto administrativo en una empresa.

Los tres arqueros que formaron el equipo que se colgó la medalla de oro en Barcelona viven ahora completamente dispersados por la geografía española. Alfonso Menéndez, de 36 años, siguió implicado en el deporte de tiro con arco hasta diciembre de 1995, cuando se dio cuenta de que la federación era incapaz de ofrecerle los medios indispensables para poder defender su medalla en Atlanta. 'Llevaba 20 años metido en este deporte. Me supo mal', confiesa. Los seis meses siguientes trabajó como técnico informático. Hasta que Rafael Cortés Elvira, entonces Secretario de Estado para el deporte, le llamó al CSD para trabajar en una campaña cuyo objetivo era promocionar el deporte como ocio. Allí estuvo hasta noviembre de 1998, cuando recibió una oferta para ser gerente del Club Natación Santa Olaya de Gijón. Y ahí sigue, casado y con dos hijos (el último con menos de un mes), viviendo en su Asturias natal.

Antonio Vázquez, en cambio, enfocó su vida en Ibiza. También se casó y con su esposa dirige un centro de fitness en la isla balear. Juan Carlos Holgado, de 34 años, vive en Madrid y sigue ligado al tiro con arco. En 1995 empezó a trabajar como entrenador del equipo español y de la Residencia Blume y se encargó de la detección de talentos y formación de técnicos hasta mayo de 2001. A partir de entonces es presidente del comité de entrenadores de la Federación Internacional de Tiro con Arco y presidente de la comisión técnica de la Federación Internacional de Deportes Universitarios, además de editar la edición española de la revista Archery Focus.

La vela le ha dado a España un total de 12 medallas, aunque en Sydney sufrió un revés al quedar fuera del podio por primera vez desde 1972. Algunos de los medallistas del 92 continúan en la brecha. Es el caso de Natalia Vía Dufresne que, junto a Sandra Azón, se prepara para Atenas 2004 en la clase 470 patrocinada precisamente por la candidatura olímpica Madrid 2012 y Movistar, al igual que José María Van der Ploeg, en la clase Star. Muchos de los que han dejado la vela olímpica se han apuntado al circuito profesional de cruceros IMS que funciona desde hace cuatro años. El presupuesto de cada barco, todos ellos con importantes patrocinadores, asciende a unos dos millones de euros anuales.

Jordi Calafat, oro en la clase 470, dejó la vela olímpica y ahora es patrón de uno de esos cruceros, el Retevisión, además de trabajar como diseñador de velas de barco. Su compañero en Barcelona, Francisco Sánchez, posee una empresa de nuevas tecnologías y es armador y tripulante del CAM, barco con el que el año pasado fue campeón del mundo en Valencia. Luis Doreste, oro en Flying Dutchman, es catedrático de informática de la Universidad de Las Palmas y navega a bordo del Tau Cerámica, un crucero clase IMS 500, mientras su compañero en Barcelona, Domingo Manrique, es tripulante ocasional en la clase Star y navega en la clase crucero IMS 500 a bordo del Azur de Puig.

Daniel Plaza, oro en 20 kilómetros marcha, dejó la alta competición en 1996. Actualmente es licenciado en INEF, trabaja como profesor en una universidad privada, está casado y tiene una hija. La gimnasta Carolina Pascual, medalla de plata en el 92, tiene 26 años y prosigue en una actividad relacionada con su deporte puesto que dirige la escuela municipal de gimnasia rítmica de Rojales (Alicante).

En tenis, los tres jugadores que se colgaron medallas siguen involucrados en su deporte. Jordi Arrese, que ganó la plata en individuales, forma parte del G-3, grupo de tres técnicos que actúa como capitán del equipo español de Copa Davis, trabaja como técnico en la escuela de la Federació Catalana y entrena a Félix Mantilla. Arrese, además, es copropietario de la cadena de restaurantes FresCo. Arantxa Sánchez medalla de bronce en individuales, y Conchita Martínez, que ganó junto a la barcelonesa la Plata en dobles, siguen aún en activo. Tras los juegos de Barcelona, ambas escribieron las mejores páginas en su palmarés: Arantxa fue campeona de Roland Garros en 1994 y 1998 y campeona del Open de EEUU en 1994. Conchita ganó su único Grand Slam en Wimbledon en 1994.

Miriam Blasco, oro en yudo en los 56 kilos en 1992, nunca abandonó el contacto con su deporte. Actualmente es directora de un gimnasio que lleva su nombre y entrena a futuras campeonas de yudo. Es senadora por el PP. Almudena Muñoz, oro en menos de 52 kilos, vive en Valencia, pero se mantiene ligada a la federación de yudo, donde dirige a un grupo de élite femenino.

El nadador Martín López Zubero, oro en 200 metros espalda, se despidió de la alta competición en los Europeos de Sevilla en 1997. Después se dedicó a dar clases de biología en Estados Unidos, donde sigue viviendo. Sigue en contacto con la natación, puesto que disputa pruebas para veteranos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de julio de 2002