3.000 kilómetros de autobús en busca de Eldorado
EL PAÍS viaja con los cientos de rumanos que cada semana cubren la ruta Bucarest-Madrid
La una y media de la madrugada. La estación de autobuses de Rahova, en Bucarest, la capital de Rumania, es un inmenso lío de maletas, bolsas y bultos de todo género. Un grupo de 75 personas se dispone a emprender en dos autocares un viaje de 3.000 kilómetros, por el que pagan 250 euros, a través de Europa para llegar a España en busca de una mejor vida. Son algunas de los miles -niños con sus padres, jóvenes parejas y gente mayor- que cada semana dejan Rumania con destino a un país de la UE, la mayoría con visado de turista. Casi todos intentarán quedarse. Un redactor de EL PAÍS viajó con ellos hasta Madrid para una serie de tres reportajes.


























































