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CARTAS AL DIRECTOR

Descorazonador

Resulta patético, por no decir descorazonador, que los políticos occidentales, los de los países ricos, anden con trifulcas en sus respectivos países sobre las casuísticas en las que piensan van a estar los votos que les consoliden en el 'poder'. Dándoles igual que, según estén formando gobierno o en la oposición, se les note que donde antes decían 'digo' ahora dicen 'Diego'. Sí, resulta patético que sigan con sus descalificaciones dialécticas cuando vemos y leemos (véase EL PAÍS del lunes día 8 de julio: La Conferencia del Sida denuncia la pasividad de los países ricos) el drama personal de los enfermos de sida con su desesperanza por no poder tener ni la información ni el medicamento. Hagan algo, señores mandamases, señores Aznar y Zapatero; hagan algo, intervengan en esta mortal epidemia, dejen sus inservibles trifulcas, y nosotros pensaremos que nuestros impuestos y nuestros votos sirven para algo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de julio de 2002