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El jurado en el juicio contra la auditora Andersen aún no tiene un veredicto tras cinco días de deliberaciones

La espera del veredicto en el juicio que se le sigue a la firma de auditoría Andersen, bajo cargos criminales por obstrucción a la justicia, se prolongó por quinto día consecutivo. Los miembros del jurado federal aún no han llegado a una decisión definitiva pese a que ya suman unas 38 horas de deliberaciones y a que las discusiones se extendieron durante el pasado fin de semana.

El juicio intenta determinar si la auditora, establecida en Chicago, cometió una obstrucción a la justicia cuando destruyó los archivos de las auditorías realizadas a la firma de energía Enron, que sufrió la mayor bancarrota en la historia de Estados Unidos y el segundo cliente en la lista de Andersen. Al mismo tiempo, la SEC, el organismo que vela por la legalidad de las operaciones bursátiles en Estados Unidos, está investigando las prácticas comerciales de Enron.

Ayer, el jurado, conformado por 12 miembros, no requirió una nueva revisión de las evidencias. La juez de distrito estadounidense Melinda Harmon mantuvo confinados a los jurados durante la noche del lunes.El domingo pasado, el jurado solicitó un diccionario, pero la juez Harmon les negó la petición. En cambio, Harmon se ofreció a definir cualquier palabra que el jurado quisiera, pero el grupo no le hizo consulta alguna.

Robert Gordon, un abogado y psicólogo que estudia el comportamiento de los jurados, dijo que la prolongación de las deliberaciones no es una buena noticia para los fiscales. 'Ésto nos están diciendo que la defensa hizo un gran trabajo. Los fiscales habrían hecho un trabajo creíble, pero no persuasivo', dijo.

El experto dijo que también podría ser una prueba de que el jurado no logra ponerse de acuerdo sobre el veredicto. En este caso, la juez podría ayudarles para alcanzar el consenso.

Una condena podría ser la estocada final para Andersen, que perdería sus derechos para auditar compañías que coticen en bolsa. Al contrario, una declaración de inocencia sería un revés para los fiscales en su búsqueda de testigos en el caso que siguen contra de los directivos de Enron.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 12 de junio de 2002