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La escasez de lluvia deja a Madrid, Murcia y la Comunidad Valenciana al borde de las restricciones

Los regantes del Júcar sufren un recorte del 20%, y el trasvase Tajo-Segura reduce su caudal

Las lluvias de finales de primavera han resultado engañosas, a pesar de la aparatosidad con que han caído en algunas zonas, como el litoral mediterráneo. En Cataluña, las precipitaciones han logrado paliar la sequía que arrastraba desde principios de año, pero Madrid, Murcia y la Comunidad Valenciana contarán con recursos muy ajustados para afrontar el verano. La Comisión del Trasvase Tajo-Segura no podrá facilitar al sureste el mismo caudal del año pasado por las bajas reservas de los embalses de Entrepeñas y Buendía. Los regantes del Júcar han recortado un 20% las dotaciones estivales.

La situación más crítica afecta a los abastecimientos que dependen del trasvase Tajo-Segura; 78 municipios de Alicante, Murcia y Almería, entre los que se incluyen las capitales y otras localidades como Benidorm que ven multiplicada su población en época estival.

El viernes pasado, la comisión que gestiona y explota el acueducto Tajo-Segura no pudo atender las peticiones de agua para el sureste en las cantidades del año pasado porque las reservas de los embalses de Entrepeñas y Buendía están sólo al 32,6% de su capacidad. No se podrá batir el récord de 2001, cuando se trasegaron 600 millones de metros cúbicos, el máximo que permite la ley del trasvase. La cantidad estipulada para el tercer trimestre de actual año hidrológico (acaba en septiembre) será de 114 millones de metros cúbicos, casi 100 menos que el pasado.

Las dos grandes desaladoras que debían haber entrado en servicio, la de Alicante y la de San Pedro del Pinatar, en Murcia, no podrán hacerlo a tiempo para el verano. Fuentes de la Confederación Hidrográfica del Segura confían en que la primera, con capacidad para desalar 18 millones de metros cúbicos al año, empezará a trabajar en el último trimestre del año mientras la segunda no podrá hacerlo hasta 2003. La concesionaria tiene dificultades para localizar pozos salobres de donde extraer el agua de la que a su vez se obtendrán los 60.000 metros cúbicos diarios de agua dulce.

Como las aportaciones del río Taibilla (lleva tres años con mínimos históricos) y del Segura son insuficientes, los gestores de la mancomunidad han tenido que compensar el déficit de 30 millones de metros cúbicos apelando a recursos complementarios. Por un lado, mediante captaciones de los pozos de emergencia que se abrieron durante la sequía de 1994-95. También se van a reclamar recursos adicionales a las cuencas del Segura y Júcar (23,4 y 6,6 millones de metros cúbicos), destinados en principio a regadíos. Las autoridades hidrográficas no han formalizado aún estos acuerdos, pero confían en que se adopten este mes.

Recortes en el Júcar

En estas condiciones, el presidente de Castilla-La Mancha, José Bono, rechaza que se siga trasvasando agua del Tajo para regadíos en el Segura, en lugar de destinarla al consumo humano: 'Puede que se arrepientan de sus decisiones', informa Isabel Salvador.

Los registros pluviométricos no han sido generosos este año hidrológico en el conjunto del territorio peninsular. Desde noviembre pasado hasta abril la media de precipitaciones ha sido muy inferior a la de la serie histórica desde los años 1930 a 1996. Durante enero y febrero ni siquiera se alcanzó la mitad de ese registro histórico.

Las lluvias caídas en las últimas semanas no han paliado el déficit que se arrastra de meses atrás, salvo en Cataluña, donde han sido más intensas y homogéneas. 'Al ser las temperaturas más elevadas y encontrarse el suelo reseco, aumenta la evapotraspiración. La tierra tarda en empaparse, con lo que apenas se produce escorrentía para alimentar los manantiales y los arroyos', afirma un experto.

Esta situación se refleja bien en los nacimientos del Tajo y Júcar. En el primer caso, afecta a la Comunidad de Madrid, que dispone de recursos 'justitos' para acabar el año, según un portavoz de la Confederación. Las reservas del Júcar se encuentran al 28%. Su embalse más emblemático, el de Alarcón, al 17% de su capacidad, es la principal fuente de la que se abastecen los regantes de la Acequia Real del Júcar, titulares de una concesión de 392 millones de metros cúbicos anuales. Para los seis meses de la campaña de este año esa cantidad se ha reducido un 20%.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de junio de 2002