La Iglesia defiende a los obispos vascos del ataque de Aznar

La Conferencia Episcopal censura las 'injustas' críticas a la pastoral

El Gobierno esperaba ayer un pronunciamiento contundente de la Conferencia Episcopal contra la pastoral de los obispos vascos y se encontró con todo lo contrario. Ricard Maria Carles, cardenal arzobispo de Barcelona, anticipó la respuesta de la Conferencia Episcopal con una confesión a los periodistas: 'Un presidente de Gobierno no puede llamar inmorales a los obispos'. El ejecutivo de la Conferencia Episcopal, integrado por siete obispos, entre ellos Juan María Uriarte, uno de los firmantes de la pastoral, aprobó después un comunicado de apoyo sin matices a los prelados vascos.

El escrito recuerda que la pastoral condena el terrorismo y a las personas que encubren o defienden a los violentos. La cúpula episcopal manifiesta que se siente 'en el deber de denunciar' la crítica 'injusta y desproporcionada' que ha recibido la pastoral. Y por esa razón, declara: 'La libertad de información y de opinión no autoriza a ninguna instancia social a desfigurar el sentido del documento, omitiendo partes esenciales o haciéndole decir lo que realmente no dice'.

Aznar criticó así la pastoral: 'Cuando se llega a afirmar por escrito que lo mejor que les puede pasar a las víctimas es que los criminales anden sueltos, creo que se está ante una perversión moral e intelectual grave'. En la pastoral no aparece la cita denunciada por Aznar.

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