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Entrevista:Miquel Valls | candidato a la presidencia de la Cámara de Comercio de Barcelona

'La Cámara no perderá poder en la Fira'

Miquel Valls, presidente y patrón de la empresa de cajas fuertes Fichet, se ha convertido en el candidato único a la presidencia de la Cámara de Comercio de Barcelona tras los descartes de otros competidores. La pugna electoral que se dilucidará en pocos días tiene en Valls un claro ganador, propulsado a partir de un gran pacto entre los cameralistas clásicos y el núcleo duro del empresariado catalán de Fomento del Trabajo.

'Es verdad que se me pasó por la cabeza aspirar a la presidencia de la Fira'

'Debemos definir bien los papeles de la cámara y de la patronal'

Miquel Valls, el candidato único a la presidencia de la Cámara de Comercio de Barcelona, desempeña el cargo de consejero en la Fira de Barcelona. De hecho, la Fira es el gran instrumento con que cuentan los empresarios vinculados a la Cámara de Comercio en el momento de incidir en el mundo económico catalán.

Pregunta. ¿La Generalitat dará finalmente el soporte financiero que ha prometido en la Fira de Barcelona?

Respuesta. No es que lo vaya a hacer, lo está haciendo. Que no haya dudas. La Generalitat, como uno de los tres socios de la Fira, junto con la cámara y el Ayuntamiento de Barcelona, ha aceptado adelantar tres años el programa de ejecución de infraestructuras.

P. Los recursos financieros que necesita la Fira de Barcelona para terminar su ampliación en Pedrosa exige más y más inversión. Si el dinero sale de la Generalitat, al final la Administración autonómica se hará con el control de la Fira.

R. No. Tal como está el proyecto financiero que se elaboró hace dos años, las participaciones continuarán siendo a partes iguales de la cámara, el Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat. La financiación se atenderá con recurso a la deuda y, por tanto, no tiene que cambiar en la estructura de capital de la Fira de Barcelona.

P. ¿Quiere decir que la Cámara de Comercio de Barcelona no perderá o no diluirá su tercera parte de la Fira?

R. No. El peso de la cámara en la Fira de Barcelona no disminuirá. La participación de una tercera parte que tenemos en el consorcio de la Fira de Barcelona no se diluirá en beneficio de las administraciones.

P. Sin embargo, la cámara ha perdido, se quiera o no, fuerza en la Fira desde septiembre de 2000 a causa de los pactos, que han sido positivos, pero la cámara ha tenido que dar un paso atrás.

R. Ahí discrepo. Creo que la cámara no solamente no ha perdido poder, sino que ha ganado en una cuestión fundamental. La cámara es la que propone el Consejo de Administración de la Fira de Barcelona.

P. ¿Quiere decir que desde la cámara se nombró a Jaume Tomàs, el actual presidente de la Fira? ¿Que este nombramiento no lo hizo Jordi Pujol tras acordarlo con el alcalde, Joan Clos?

R. Fue acordado por los cargos políticos, pero lo propuso la cámara. Si en el futuro nosotros hiciéramos diversas propuestas y no se aceptaran, podría crearse una crisis.

P. ¿Es cierto que usted quiso ser el presidente de la Fira de Barcelona?

R. Es verdad que en un momento determinado, por mi compromiso con la Fira de Barcelona, se me pasó por la cabeza aspirar a la presidencia de la institución. Pero en el momento en que se nombró a Jaume Tomàs abandoné la idea. He colaborado con Tomàs durante casi dos años y sé que no me he equivocado en absoluto.

P. ¿Por qué un empresario quiere estar en los órganos de gobierno de la Fira de Barcelona y la Cámara de Comercio?

R. La Fira engancha. Es como una droga, porque los resultados de la Fira son inmediatos, se ve la satisfacción del expositor cuando hace un negocio; es tan inmediato el éxito o el fracaso que engancha. Por su parte, la cámara es la institución más representativa del interés económico general.

P. ¿Por qué cree que Salvador Gabarró, ex gerente de Roca Radiadores y presidente del Círculo de Economía, no aceptó presentarse a la presidencia de la cámara?

R. Creo que por motivos personales que respeto absolutamente. Yo pensaba que Gabarró sería un día un gran presidente de la cámara.

P. ¿Ha recibido indicaciones de la Generalitat durante la campaña electoral de la cámara?

R. El Gobierno catalán está manteniendo una exquisita neutralidad.

P. Pero usted habrá recibido alguna señal del presidente, Jordi Pujol.

R. No, con el presidente de la Generalitat no me he reunido en ningún momento para que me diera el plácet. Lo que sí he hecho es comunicarle, por cortesía, que me presentaba a la presidencia de la cámara.

P. ¿Tiene mejor sintonía con el alcalde Joan Clos?

R. Tengo una magnífica sintonía con el Ayuntamiento y con la Generalitat.

P. En el plenario de la cámara hay 69 miembros que deben votar al presidente por mayoría dentro de pocos días. ¿Cómo resume su mensaje?

R. Convertir a la cámara en un referente de la economía catalana; esto pasa, en primer lugar, por abrirse a todas las sensibilidades en un plenario en el que están desde grandes ejecutivos de empresas como Nestlé, Damm o Aguas de Barcelona hasta los autónomos y las microempresas.

P. ¿Convertir la cámara en referente quiere decir que encabeza al resto de agrupaciones y asociaciones, como las patronales y los foros de opinión?

R. Más que la ambición de encabezar, lo que queremos es coordinar.En nuestro programa está muy claro, queremos contribuir a unir voluntades para que Cataluña sea más fuerte y su aportación y peso relativo en el conjunto de España sea también mayor, para ello unas veces tendremos que actuar como lideres de un proyecto determinado y otras veces el líder será el Circulo de Economía, Foment, u otra Institución y nosotros seremos uno más apoyando; lo importante son los resultados. Lo que está pendiente es conectar a los diferentes agentes institucionales que intervienen en el proceso económico, desde las patronales, Fomento y Pimec-Sefes, hasta el Iinstituto de la Empresa Familar y el Círculo de Economía y otros foros. Nuestro interés está en coordinarnos con ellos para que seamos capaces, sin protagonismos, de tener una sola voz empresarial.

P. ¿Usted está configurando un futuro comité ejecutivo en la cámara, fruto de los pactos programáticos o de los compromisos y de las parcelas de poder?

R. En el futuro comité ejecutivo hay un núcleo, pero de momento no está cerrado. Hace dos días le ofrecí un puesto a Joan Estapé, representante del comercio y uno de los hombres más votados del proceso electoral de la Cámara de Comercio de Barcelona, con más de 1.000 votos. Estapé ha aceptado este nombramiento como representante del denominado Grupo Cameral, que agrupa a un grupo de miembros del plenario que critican algunos aspectos de mi candidatura.

P. Usted tiene el respaldo de sectores convencionales como la hostelería y la construcción y también el mundo de las mutuas.

R. Cuento con el respaldo de ejecutivos como Josep Lluís Torra, de Agrupació Mútua, y de Juan Antonio Castro, de Hesperia. Y por supuesto de Joan Gaspart, que ha reunido muchos intereses de la ciudad en torno al consorcio Turismo de Barcelona, vinculado a la cámara.

P. Usted ha pactado con Fomento, la gran patronal. ¿Era necesario este acuerdo?

R. Los miembros de mi candidatura hemos reflexionado sobre el papel de la cámara y el de las patronales y se han acercado mucho las posiciones. Estamos lejos del enfrentamiento que hubo en el pasado. Al final, los socios de la cámara también son socios de la patronal, en gran parte, y por tanto no tiene mucho sentido que existan divergencias entre unos y otros. Lo que sí es cierto es que deberíamos definir muy claramente cuál es el papel de la Cámara de Comercio y cuál el de la patronal.

'Cameralizar' Fomento

Han transcurrido 36 años desde que el emblemático Andreu Ribera Rovira consiguiera unificar las cámaras de comercio y de industria de Barcelona. Ribera cerró en 1966 la herida abierta por las luchas seculares entre los librecambistas, del mundo del comercio, y los proteccionistas de la gran industria textil. Dicho de otro modo: la unión de las dos cámaras acabó con las fricciones entre la antigua Junta de Comercio -nido de la vocación exterior de la economía catalana- y Fomento del Trabajo, la patronal fortalecida por las barreras arancelarias del pasado.

La unificación de Ribera inclinó simbólicamente la balanza del modelo catalán en favor de Laureano Figuerola, aquel ministro de Hacienda oriundo de Calaf , creador de la peseta y germen de una estela seguida por una larga lista de economistas célebres que van de Joan Sardà hasta Ernest Lluch, entre otros. Sucumbía entonces una tradición de casi dos siglos iniciada por el industrial Joan Güell, cuyo ideario siguió vivo mucho tiempo en Fomento del Trabajo y se encarnó durante la posguerra en el ministro franquista Pedro Gual Villalbí y, en menor medida, en la figura del economista Lluc Bertran.

Ribera transformó la Cámara de Comercio y de Navegación de Barcelona en Cámara de Comercio, Industria y Navegación. Sus colaboradores-Ferré, Riviere y otros- entraron en la cámara desde Fomento cuando la patronal todavía formaba parte del sindicato vertical.

Ahora, Miquel Valls, al sellar una pax romana entre ambas instituciones, recorre el camino inverso: cameraliza Fomento. Ha atemperado el mal clima de años atrás entre la patronal y la cámara, y de forma explícita: Josep Manuel Basáñez, vicepresidente de Fomento, es el vice in péctore del comité ejecutivo cameral que diseña Valls.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de junio de 2002

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