Reportaje:Mundial 2002

'Hyundai city'

La multinacional del automóvil ejerce un control casi total sobre las actividades económicas y sociales de la ciudad de Ulsan

La margen izquierda del estuario del Taehwa, el río de Ulsan, es propiedad de Hyundai. Hyundai son los tomates y la carne de ternera en el mercado. Hyundai son los cuatro kilómetros del astillero más grande del mundo. Hyundai es la factoría de coches que más vehículos produce por sí sola. Hyundai son las gasolineras, los colegios, los clubes de fútbol, los hospitales y el estadio de La Gran Corona, que Franz Beckenbauer consideró 'el más bello del mundo'. Hasta el presidente del comité organizador del Mundial, Mong-Joon Chung, es Hyundai. Chung es presidente de Hyundai, vicepresidente de la FIFA, presidente del comité organizador, posible candidato a la presidencia de Corea del Sur y el mayor de los cuatro hijos del fundador de la multinacional más importante del país.

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El miércoles pasado, el alcalde de Ulsan, el venerable Hwan Ku Shim, se presentó en la concentración de Brasil en un Hyundai negro antes de declararse 'torcedor' de la selección sudamericana. El señor Shim, contento como unas castañuelas, pisó el césped del campo del complejo de Hyundai Mipo, junto a la escuela técnica Hyundai, y fue obsequiado con una camiseta amarilla.

En 1960, la ciudad de Ulsan tenía 80.000 habitantes. Hoy, gracias a Hyundai, tiene más de un millón. El crecimiento, relacionado a la industria, tuvo su origen en los astilleros. Los primeros barcos se flotaron en 1972. El primer coche, el modelo Pony, salió de la factoría en 1976. Actualmente es la planta de fabricación más grande del mundo, con un promedio de 1,4 millones de vehículos al año.

En los últimos dos años, Hyundai se ha recuperado de la crisis que afectó a Corea en 1988 de manera vertiginosa, gracias en gran parte a la dirección de Chong Moon Joo, que cuando fue elegido no parecía el hombre adecuado para restaurar las aristas deterioradas del imperio fabril. Chong estaba más relacionado al servicio de ventas que a la estricta fabricación de material. Nadie sospechaba que escondía el mismo carácter ambicioso de su padre, ni una vehemente inclinación por los gestos políticos. En plena crisis sorprendió a los operarios de la factoría presentándose personalmente y poniéndolos al corriente de las tremendas deficiencias observadas en los coches coreanos, competitivos por baratos, frente a los japoneses.

Los coches japoneses eran perfectos en sus terminaciones. Los coreanos presentaban deficiencias graves. De modo que Chong animó a los trabajadores a no tolerarlas. El resultado de aquel golpe teatral es evidente 14 años después. Hyundai ha tenido un crecimiento extraordinario gracias al mercado de Estados Unidos, donde acaba de abrir una factoría. En América la expansión de la compañía ha sido excepcional.

La expansión del imperio Hiyundai no parece haber repercutido en la calidad de la vivienda en Ulsan, donde se levantan edificios a granel, planos y numerados como piezas producidas en serie. Sin embargo, los bolsillos de los ciudadanos de Ulsan se han hinchado. La ciudad ostenta el doble de renta per cápita que Seúl. Casi no hay transporte público porque todo el mundo tiene coche. La mayoría de las compañías de línea pública de transporte han quebrado ante esta evidencia.

Sobre la firma

Diego Torres

Es licenciado en Derecho, máster en Periodismo por la UAM, especializado en información de Deportes desde que comenzó a trabajar para El País en el verano de 1997. Ha cubierto cinco Juegos Olímpicos, cinco Mundiales de Fútbol y seis Eurocopas.

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