Visita a Lleida del presidente de la República Dominicana

El presidente de la República Dominicana, Hipólito Mejía Domínguez, vio cumplido ayer su deseo de conocer Lleida, una ciudad de la que siempre le habló 'mucho y bien' su abuela materna, natural de Vinyals, una pequeña aldea de la Ribagorça oscense próxima a Vilaller. La visita, emotiva y nostálgica, permitió al mandatario dominicano recordar a sus ancestros e iniciar nuevos vínculos de amistad y colaboración con la capital catalana.

La visita de Mejía a Lleida se empezó a fraguar hace dos años cuando en su discurso de toma de posesión recordó sus raíces. Su frase 'mis antepasados eran de un pueblecito de Lleida' traspasó el Atlántico y se convirtió en una invitación oficial para visitar Lleida, que él aceptó gustosamente. Mejía vio realizado un sueño de niño y fue recibido en el Ayuntamiento con los honores que corresponden a un jefe de estado. Después de saludar a todos los miembros de la corporación y de reunirse en privado con el alcalde, el socialista Antoni Siurana, Mejía tuvo un recuerdo muy especial para Mama Fefita, apelativo con el que familiarmente era conocida su abuela materna, que hablaba catalán y con la que convivió durante su infancia. 'La vieja se sentía orgullosa de su procedencia y se acordaba mucho de Lleida y del frío que hacía aquí', explicó.

El presidente Mejía, que se definió como 'campesino, ingeniero agrónomo de profesión y presidente por coyuntura', quedó impresionado por el campo leridano y por el peso que tiene su industria agroalimentaria. Otro objetivo del viaje era visitar la Escuela de Ingenieros Agrónomos de Lleida y la posibilidad de establecer acuerdos de colaboración con este centro universitario.

* Este artículo apareció en la edición impresa del lunes, 20 de mayo de 2002.

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50