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Crónica:BARCELONA | LA LIDIA

Tres cortes distintos

Con una seria novillada de sendos hierros de la Agrupación y la Asociación, que dio un juego desigual, destacando los lidiados en los lugares tercero, cuarto y sexto, pudieron verse tres novilleros de distinto corte que dieron interés a la tarde.

Jesuli de Torrecera saludó a su primero con una accidentada larga a porta gayola y un decidido fajo de verónicas. Luego el novillo, pegajoso e incierto, planteó muchos problemas y el diestro mostró decisión y valor y hasta consiguió, arriesgando, algún muletazo de buena factura, acabando de una estocada entera y certero descabello. En el cuarto se lució a la verónica e intentó hacer el quite de las lopecinas que, la verdad sea dicha, no le salió muy limpio. Con la muleta, la faena subió de tono, haciendo sonar la música en la tercera de las series. Siguió sin una duda y con una gran decisión, refrendada con una estocada hasta la bola, consiguiendo el único trofeo.

Sánchez, Guadarrama / Jesuli, Aguilar, Reyes

Novillos: primero, quinto y sexto de Dehesa del Guadarrama y segundo, tercero y cuarto de Herederos de Ángel Sánchez Sánchez, bien presentados y de juego desigual. Jesuli de Torrecera, ovación y oreja tras aviso. Sergio Aguilar, silencio y silencio. Reyes Ramón, vuelta al ruedo y aplausos. Primero y tercero nuevos en esta plaza. Plaza Monumental. Un quinto de entrada. Barcelona, 5 de mayo.

Con el mansurrón segundo, que llegó a la muleta entero, repetidor y violento, Sergio Aguilar, que sustituía al herido Jarocho, apuntó buen corte, pero sólo pudo hacerlo de forma intermitente y con cierta frialdad. Con el quinto, aunque mostró buen corte y también una acusada frialdad, no consiguió acoplarse en ningún momento, a pesar de que el astado no ofrecía grandes dificultades. Tampoco estuvo acertado con la espada.

El tercer novillo fue a más durante la lidia y Reyes Ramón, con muy buenas maneras, mostró disposición y posibilidades, aunque no acabase de redondear el trasteo, porque el novillo se revolvía rápido. Estocada entera defectuosa y descabello dieron paso a una petición de oreja, que el presidente no atendió. El que cerró plaza era un precioso colorado, bravo en el caballo, y con él Reyes Ramón estuvo muy torero tanto en los inicios como en el toreo fundamental por ambos pitones.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de mayo de 2002