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Desde el Pacífico

Tecnología y organizaciones sin fines de lucro

Frente a las puntocom, surgen organizaciones que facilitan el acceso a las nuevas tecnologías

LAS OFICINAS DE COMPUMENTOR son todo un símbolo en San Francisco. En el barrio de South of Market ocupan el local de lo que fuera Netcentives, una empresa de mercadeo en Internet que quebró recientemente. Compumentor no busca ganar fortunas, se dedica a facilitar el acceso al mundo de la tecnología de organizaciones con objetivos sociales. Compumentor es lo que se llama en EE UU una nonprofit, una empresa sin fines de lucro. El hecho, sin embargo, de no buscar ganancias, le permite recibir ayuda de fundaciones y de grandes empresas; ayudas deducibles de los impuestos.

Compumentor trabaja con pequeñas y medianas nonprofit. Son 650.000 en Estados Unidos que, en su mayoría, no tienen presupuesto para tecnología y dependen de la buena voluntad. La mayoría explica Ben-Horin, fundador y actual presidente, 'no están interesadas en la tecnología en sí, la usan porque ayuda a alimentar o a educar a la gente'.

La norteamericana Compumentor no busca ganar fortunas, se dedica a facilitar el acceso al mundo de la tecnología a las organizaciones con objetivos sociales

Compumentor nació en 1987 después que Ben-Horin descubriera The Well, la primer comunidad en red. Les propuso 'ayudar a quienes lo necesitaran, y ellos aceptaron'. Empezó con 2.500 dólares y voluntarios de altísimo nivel. Hoy en día cuenta con 54 empleados y su presupuesto es de 6,5 millones de dólares (dos terceras partes proviene del cobro por servicios, y el resto son donaciones).

La consultoría cumple una función esencial. 'Cualquier cosa que necesiten en términos de tecnología, se lo damos', explica Ritu Primlani, consultora del grupo, como la evaluación de sus necesidades, la creación de una base de datos o sugerir fuentes de financiamiento. Creado en mayo de 2000, el sitio TechSoup.org, les permite 'abrir la experiencia adquirida en la región de la bahía de San Francisco a otras partes de EE UU', según explica Matt Florence, responsable del programa. En febrero de este año se agregó DiscounTech, una tienda electrónica que vende software con descuento. Así, una copia legal de Office de Microsoft, para 20 personas, sale por 460 dólares.

Desde febrero, TechSoup es distribuidor exclusivo de las donaciones de programas de Microsoft (25 millones de dólares a los cuales se agregan 3 millones en productos de otras empresas). Constituye a la vez una oportunidad sin par y una fuente de dudas. La empresa de Gates 'no ha interferido con nuestra presentación de alternativas', insiste Ben-Horin. Muchos de quienes trabajan en Compumentor son adeptos del modelo de fuente abierta y las discusiones no faltan. 'Algunos piensan que las nonprofit deberían usar programas del movimiento fuente libre, pero ellas quieren lo más simple y lo más común', explica Ben-Horin.

Compumentor no ha hecho mucho fuera de sus fronteras. Está negociando con ItrainOnline.org, que tiene una acción similar en el ámbito internacional y, gracias a ello, el material de TechSoup aparecerá en español. 'Quisiera hacer más', dice Ben-Horin, 'pero significaría emplear más gente, y no podemos'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de abril de 2002