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Reportaje:

Siglos de persecuciones

La Junta, que declaró el Toro Ensogao de Beas de interés turístico, exime a este espectáculo de cumplir el reglamento

Más de 80 reses, entre toros y vacas, se soltarán durante las fiestas del Toro Ensogao de Beas de Segura (Jaén), una tradición que se remonta al siglo XVI y que tiene garantizada su continuidad a pesar de la prohibición expresa que prevé para este tipo de espectáculos el nuevo Reglamento de Festejos Populares Taurinos que prepara la Junta de Andalucía. El Gobierno andaluz, que el año pasado declaró esta fiesta de Interés Turístico, ha tenido en cuenta los lazos históricos para eximir de tal normativa a las fiestas de San Marcos de Beas de Segura y del vecino municipio de Arroyo del Ojanco.

Como prueba del respaldo que la Administración autonómica le da a este festejo, el delegado del Gobierno andaluz en Jaén, Francisco Reyes, se desplazó ayer hasta Beas de Segura para asistir al desencajonamiento y posterior suelta de las 39 reses que tomaron las calles céntricas de esta localidad de unos 6.000 habitantes que triplica su población coincidiendo con las fiestas de San Marcos. Las reses, previamente ensogadas, fueron saliendo una a una de los camiones dispuestos junto al paseo del río Beas, y bajo los compases de la banda de música y las charangas.

'Sólo se exigen ganas de pasárselo bien y de colaborar para que los demás se diviertan'

A pesar de los cientos de participantes en el festejo, muchos de ellos llegados desde varios puntos de España, sólo tres personas resultaron con pinchazos de asta de toro (uno de ellos fue asistido en un hospital de Úbeda). Este año las reses, adquiridas en su mayor parte por la Hermandad de San Marcos y por el medio centenar de peñas del municipio, han procedido de ganaderías tan diversas como Arauz de Robles, Sancho Dávila, Hermanos Collado, Roque Jiménez o Germán Gerváez.

El alcalde de Beas, José Munera, destacó el arraigo de esta fiesta popular y rechazó con rotundidad que en ella exista cualquier tipo de maltrato a los animales. 'En estos festejos se trata a las reses con el máximo respeto y, de alguna manera, es una especie de culto al toro', apuntó. La continuidad de la fiesta parece asegurada a tenor del éxito que tiene el San Marcos chico, celebrado el día anterior con cientos de menores desafiando a 17 vaquillas.

La popularidad y singularidad de estos festejos tiene mucho que ver también con la hospitalidad con la que en este pueblo del parque natural de Cazorla, Segura y Las Villas se acoge a los visitantes foráneos. Manuel Fernández lleva siete años asistiendo de forma ininterrumpida. 'Siempre soy bien recibido', afirmó. Antonio Niño, un vecino de Beas, también alude al espíritu hospitalario del pueblo como uno de los secretos de esta feria, referencia lúdico-festiva de toda la comarca nororiental jiennense. Antonio Carrasco, uno de los 50 miembros de la peña La Esquina, resume de esta manera tan gráfica el encanto de San Marcos: 'No se le pregunta a nadie de dónde es ni adonde va, sólo se exige a la gente ganas de pasárselo bien y colaborar para que los demás también se diviertan'.

Los festejos, iniciados el martes, prosiguen hoy jueves, día grande al celebrarse la festividad de San Marcos. La imagen del patrón se procesionará por la mañana y, por la tarde, se celebrará el tercer desencajonamiento de reses. También hoy tiene lugar una de las tradiciones más típicas de las fiestas, como es la de cascar a las reses, que no es más que colocarles collares de campanillas de las diferentes peñas.

Cuenta la tradición que San Marcos tiene su origen en el siglo XVI, cuando una gran epidemia animal obligó a paralizar las obras de construcción del convento de las Carmelitas. Sin embargo, justo el día de San Marcos, las vacas y bueyes que se utilizaban para transportar las piedras y materiales para el convento, se curaron milagrosamente, por lo que desde entonces los habitantes de este municipio hacen correr las reses por todas las calles del pueblo.

San Marcos, que también se celebra en la vecina localidad de Arroyo del Ojanco -donde este año se sueltan un total de 37 reses- marca el inicio de un auténtico carrusel de festejos que, con el toro como eje central, tiene lugar en las comarcas jiennenses de la Sierra de Segura, Las Villas y El Condado. Y es que en la provincia de Jaén se celebraron el año pasado 146 de los 314 festejos autorizados en Andalucía, principalmente encierros y suelta de vaquillas.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 25 de abril de 2002