Ningún drama en los vestuarios
El G-3 piensa que la mentalidad del equipo ha ido mejorando
La guinda la puso ayer Alan Mills, cuando sin contar con Jordi Arrese decidió suspender definitivamente el último partido parado por la lluvia. Sampras y Martin se habían marchado al hotel cuando se lo comunicó al capitán español. Arrese no se calló: "Quedan cuatro horas de luz y queremos ganar el punto". Nada estaba aún decidido al cierre de esta edición.


























































