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Desde las Antípodas

No estamos en la era victoriana, sino en plena Segunda Guerra Mundial y en el Londres arrasado por los bombarderos alemanes. Wendy es madre de una niña racional, abnegada y poco amante de los cuentos, y de un niño que sueña con Peter Pan. Y el Capitán Garfio ansía recuperar su tesoro y derrotar al ubicuo Peter, con lo cual no se le ocurre nada mejor que raptar a la hija de Wendy.

Primera producción de la filial australiana de Disney, Regreso al país de Nunca Jamás es una continuación confesa de las peripecias desarrolladas en la primera, y sin duda mejor, adaptación del clásico de James M. Barrie realizada por el estudio, el Peter Pan de 1953, uno de los hitos en la historia de Disney y de la animación mundial. De ahí que se haya buscado un dibujo que, más allá de los recursos digitales (que también se emplean, claro está), remita a los rasgos y movimientos del filme original. Y de ahí también, ya en clave doméstica, la elección de Gisela, de Operación Triunfo, para interpretar las canciones en la versión doblada al castellano, con un aire de continuidad con respecto a la banda sonora original.

PETER PAN. REGRESO AL PAÍS DE NUNCA JAMÁS

Directores: Robin Budd y Donovan Cook. Género: aventuras fantásticas, Estados Unidos, 2002. Duración: 72 minutos.

Tanto aire de familia podrá interesar tal vez a los amantes sin desmayos del primer filme y a muchos espectadores muy pequeños -son el público idóneo para la función- y sin memoria del referente. Pero sin duda dejará fríos a quienes esperen algo de inspiración, una mirada nueva sobre una de las criaturas más extraordinarias y terribles creadas por la imaginación anglosajona en el siglo XX.

* Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 21 de marzo de 2002.

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