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Marcos Merino y los 17 socialistas de Sestao recurren su expulsión por la ejecutiva federal

La crisis de los socialistas en Sestao continuará todavía un tiempo sin cerrarse. La confirmación de la expulsión definitiva de 18 militantes del sector crítico local, entre ellos el histórico dirigente José Luis Marcos Merino, ya ha sido rechazada por los afectados, que han anunciado un recurso contra la decisión ante la Comisión de Garantías del PSOE.

La ejecutiva federal socialista ha resuelto en dos meses el expediente abierto en enero pasado. Entonces se decidió la 'suspensión cautelar' de los 18 afiliados por denunciar ante los tribunales ordinarios la grave crisis interna. En concreto, Marcos Merino y sus compañeros formularon la denuncia porque rechazaban la disolución el pasado verano del comité local socialista, en el que ocupaban los cargos directivos, y su sustitución por una gestora.

La ejecutiva federal consideró esta actuación como falta muy grave debido a la 'indisciplina reiterada en relación con las decisiones de las instancias competentes del partido' y por el hecho de 'menoscabar la imagen de los cargos públicos o instituciones socialistas'. El expediente fue calificado por los afectados como 'una cacería de un grupo del partido socialista contra otro grupo'.

20 expulsados

La ejecutiva federal hizo firme la pasada semana la resolución anterior contra Marcos Merino, quien fue número dos de los socialistas vascos entre 1989 y 1994 y que era también el secretario general del comité de Sestao, y de los otros 17 militantes. Con ellos ya son 20 los socialistas expulsados en Sestao, dado que en mayo pasado fueron dados de baja dos concejales en esta localidad -encuadrados también en este sector crítico- que habían abandonado el grupo municipal y se integraron en el mixto.

En esas fechas Marcos Merino estuvo a punto de ser expulsado por haber impulsado, buscando la ayuda de otros grupos de la oposición, incluida Batasuna, una moción de censura contra el alcalde, el socialista Segundo Calleja, lo que fue confirmado por varios partidos políticos, aunque Merino siempre lo ha negado. La ejecutiva federal decidió, para no agravar la crisis, evitar una sanción en el expediente abierto al dirigente y optó por la constitución de la gestora.

Los 18 expulsados han anunciado, que si no prospera el recurso interno en el partido, volverán a formular una denuncia en los tribunales ordinarios. Marcos Merino afirmó ayer que esperaban la expulsión porque al PSOE 'no le ha gustado' que se rebelasen 'contra las cacicadas y los comportamientos inquisitoriales que estaban teniendo', informa Europa Press.

La crisis interna de los socialistas se remonta a dos años atrás debido a las discrepancias sobre los pactos municipales entre un sector dirigido por el alcalde, favorable a acuerdos con el PP, y el entonces comité local, que defendía la entente con PNV, EA e IU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 14 de marzo de 2002