Zaplana descarta alternativas al CdR para garantizar la presencia regional en la construcción europea

Eduardo Zaplana cerró filas formalmente ayer en Bruselas con la línea oficial del PP y el Gobierno de José María Aznar y rechazó cualquier alternativa al Comité de Regiones (CdR) para garantizar el 'sitio' de las regiones en el proceso de construcción europea. En declaraciones recogidas por Efe, Zaplana aseguró que otras fórmulas para que las regiones hagan valer su peso en los trabajos de la Convención que dibuja el primer borrador de una futura Constitución europea 'no valen, son inoperantes' y comentó que 'no se pueden entablar negociaciones ni recibir aportaciones singulares' de cada gobierno regional.

Los nacionalistas catalanes y vascos reclaman hace tiempo la posibilidad de participar directamente en los foros de decisión de la Unión Europea, al menos en cuestiones que les afectan directamente. Los socialistas se han sumado a la exigencia ante la evidente descentralización administrativa que se ha producido en España y el volumen de competencias que asumen las comunidades autónomas. El propio Manuel Fraga, presidente de la Xunta de Galicia y fundador del PP, reclama voz propia ante la UE y una relectura de la Constitución para adecuarla a la nueva realidad sociológica del Estado de las Autonomías. Zaplana nunca ha ocultado una vocación similar, como recogen las reflexiones recogidas en El acierto de España.

Jordi Pujol, presidente catalán, comentaba el pasado lunes que, al margen de Fraga, 'algún otro presidente autonómico' del PP le había comunicado en privado su interés por disfrutar de presencia directa ante los órganos directivos de la UE.

El presidente de la Generalitat cantó en Bruselas las excelencias del CdR como vehículo de las exigencias de las comunidades autónomas. Pero, con una medida indefinición, también deslizó que el grupo de trabajo constituido en el seno del foro regional para contribuir a los trabajos de la Convención analiza la posibilidad de que las regiones decidan en cuestiones que les afecten.

La posición CdR, de momento, sigue siendo meramente consultiva frente a la Comisión o el Consejo europeos. Por eso, Zaplana explicó que el reto 'más importante' del foro regional en la actualidad es 'lograr el reconocimiento institucional'. Ese cambio de estatuto permitiría al CdR, por ejemplo, plantear conflictos de competencias con otros órganos europeos ante el Tribunal de Luxemburgo con una fuerza que no tiene ningún gobierno regional.

Zaplana se mostró 'muy optimista' ante el grado de acuerdo en cuestiones que se respira en el seno del CdR ante ciertas cuestiones básicas que deben trasladarse a la Convención. Pero subrayó que debe avanzarse poco a poco, 'no pidiendo imposibles'.

Encantado

La posición de Zaplana como vicepresidente del CdR y máximo representante del foro regional en la Convención que preside Valery Giscard d'Estaing le aleja de la rutina diaria de gobierno al frente de la Generalitat. Ayer confesó abiertamente sentirse 'encantado de participar de forma tan activa' en los debates sobre el futuro de Europa.

Pero el carácter presidencialista que ha imprimido al Consell se traduce en una notable atonía de parte de su equipo durante sus ausencias. Una parálisis que viene acentuada por las dudas sobre las intenciones del presidente respecto a su futuro al frente de la Generalitat.

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