El imprescindible
La respuesta oficial al documento presentado por la CTV y Fedecámaras, con el respaldo de la Iglesia, que propone un entendimiento para sacar adelante al país y restablecer el consenso político y social, fue de total desprecio. (...) Ése es el papel que le corresponde a un Gobierno que le gusta denominarse a cada rato como 'de todos los venezolanos'. (...) Argumentan su rechazo en el hecho de que el Acuerdo Democrático, como ya ha sido bautizado, es sólo una estratagema de la oposición para armar un plan de gobierno para 'después de Chávez'. (...) El Gobierno puede esgrimir en defensa de su actitud hostil que lo que sus enemigos buscan es impulsar un frente de lucha para derrocarlo. Sorprende la debilidad que subyace en esta actitud oficial: la oposición al régimen es tolerada sólo si ella no significa una alternativa real y concreta. (...)
Lo que el presidente y sus colaboradores no entienden es que una nueva correlación de fuerzas está naciendo en el país. (...) Eso no lo puede impedir nadie, a menos que se emplee la violencia y la represión propios de un régimen dictatorial. (...) El presidente de la república dice que no puede haber Gobierno sin Chávez. Se cree imprescindible. (...) Poco menos que decir 'el Estado soy yo', con unos siglos de atraso. Sin mi presencia, advierte, Venezuela sería pasto de la anarquía, estaría a merced de las turbas, de los desórdenes y se viviría en una constante incertidumbre. El hambre y la pobreza estarían por doquier. ¿Por casualidad no será lo contrario? ¿Verdad que sin él se viviría mejor?
Caracas, 7 de marzo


























































