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La Comisión Mixta sobre Treviño se estanca al negarse Castilla y León a avanzar en los aspectos políticos

La Comisión Mixta nacida hace cinco años para buscar soluciones al conflicto del Condado de Treviño. En la reunión de ayer, la Junta de Castilla y León hizo saber a la delegación vasca su opinión de que 'no se dan las condiciones idóneas para avanzar en el tema político'. Es decir, que cierra las puertas a cualquier debate sobre una futura incorporación del enclave burgalés a Euskadi, una cuestión que reclamaban el Gobierno vasco, la Diputación de Álava y los alcaldes de los dos ayuntamientos del Condado. En las tres horas que permaneció reunida la comisión interinstitucional en la sede de la Diputación de Burgos, sólo se pudo lalcanzar acuerdos concretos en el otro aspecto del orden del día, el que se refiere a los posibles convenios entre las dos comunidades para lograr una mejora en los servicios y condiciones de vida de los habitantes de Treviño. En este sentido, la Diputación de Burgos, que había criticado unos recientes convenios entre los ayuntamientos treviñeses y la Administración foral de Álava, reconsideró su postura, de modo que próximamente se incorporará a los acuerdos.

La Diputación de Álava, representada ayer por el diputado general, Ramón Rabanera, y por el diputado de la Presidencia, Alfredo Marco Tabar, se resignó a no avanzar en el plano político, porque se trata de un asunto 'de largo recorrido', y se sintió optimista por el avance en la mejora de los servicios en el Condado. El Gobierno vasco, en cambio, salió con una perspectiva más negativa. La vicelehendakari, Idoia Zenarruzabeitia, entiende que no tiene sentido convocar una nueva reunión mientras la Junta de Castilla y León no esté dispuesta a debatir sobre el problema político del enclave burgalés. 'Vista la sucesión de los hechos, el balance de la Comisión Mixta no ha arrojado resultados positivos. Castilla y León ha retrocedido en los compromisos adquiridos', comentó tras el encuentro. El alcalde de La Puebla de Arganzón, Alfredo Oraá, señaló por su parte que la situación, tras la reunión de ayer, 'queda peor que nunca' por la cerrazón expresada por las autoridades de Castilla y León. Oraá precisó que 'las condiciones' que esgrime la Junta para no abordar la cuestión de la integración es la existencia del terrorismo de ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 6 de marzo de 2002