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El beneficio de Caja Navarra cae un 3,3% durante el segundo año de la fusión

El año 2001 tampoco fue un buen ejercicio para Caja Navarra. El beneficio después de impuestos de la entidad resultante de la fusión de las extintas Caja de Ahorros de Navarra y Caja Municipal de Pamplona cayó en dicho ejercicio un 3,37%, situándose en 51,3 millones de euros (8.545 millones de pesetas). Ya en 2000, primer año de la fusión, el beneficio neto de CAN cayó un 26,5% respecto a las ganancias obtenidas por separado por ambas cajas.

El presidente de CAN y del Gobierno de Navarra, Miguel Sanz, anunció ayer en Pamplona que la estrategia de la institución cambiará en un futuro para adoptar parámetros 'estrictamente empresariales'.

El nuevo director de la entidad, Enrique Goñi, compareció junto a Sanz para dar a conocer los resultados de 2001, un año de 'transición' derivado de la fusión. Goñi y Sanz justificaron la caída del beneficio neto por la debilidad de los mercados y las dotaciones realizadas al fondo anticíclico de intermediación.

El presidente Sanz anunció una 'cultura del cambio' que pondrá en marcha procesos empresariales alejados de la imagen corporativa o administrativa tradicional.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 23 de febrero de 2002