Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

El Tenerife despide a Mel y elige a Clemente para lograr la salvación

El ex-seleccionador nacional Javier Clemente regresará a partir de hoy a los banquillos españoles, con el propósito de salvar a otro equipo casi desahuciado, el Tenerife, colista de Primera. El técnico vasco ha llegado a un acuerdo con el Consejo de Administración, que preside Javier Pérez, por lo que queda de temporada, y sustituye en el cargo a Pepe Mel, cuya destitución fue confirmada ayer mismo tras la derrota del domingo ante el Rayo Vallecano.

Javier Clemente, que ya salvó de situaciones parecidas al Betis y a la Real Sociedad, llega hoy a la isla para coger las riendas de su nuevo club y preparar los dos inmediatos compromisos de Liga en casa ante el Osasuna y el Espanyol, partidos clave para conocer si el conjunto canario puede sobrevivir a la quema del descenso. En principio se desconoce si Javier Clemente ha solicitado refuerzos a los dirigentes de la entidad y aunque la disponibilidad económica del Tenerife no es nada buena, no se descarta que el equipo canario cubra las dos plazas federativas que aún tiene libres.

La llegada de Clemente a Tenerife es una apuesta del presidente del club, Javier Pérez, que siempre manejaba el nombre del técnico de Barakaldo cuando se hablaba de nuevos entrenadores para el banquillo blanquiazul. El fracaso del proyecto encabezado por Pepe Mel ha precipitado los acontecimientos.

Las primeras manifestaciones del nuevo técnico se han dirigido a animar a la plantilla y a la afición para que, a partir de este momento, se unan y mantengan la ilusión necesaria para afrontrar este difícil reto de permanecer en Primera. 'Vengo al Tenerife con toda la ilusión del mundo y la única prioridad es salvar al equipo', dijo al hacerse oficial la noticia.

Clemente reconoció que no tiene una información excesivamente profunda sobre el equipo, 'y no hay mucho tiempo para trabajar. Hay que empezar a sumar ya mismo, porque la situación es sumamente complicada'. Ya en sus primeras manifestaciones, Clemente fue fiel a sí mismo. Preguntado por si su equipo iba a desarrollar un juego defensivo, contestó: 'El fútbol no es jugar al ataque o a la defensiva. Eso son pijotadas. Se debe jugar al fútbol para ganar partidos. Hay que evitar que te marquen y procurar marcar'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 19 de febrero de 2002