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OPINIÓN DEL LECTOR

Usuarios

Somos usuarios del Centro Dotacional Integrado de Arganzuela, que se inauguró el pasado 3 de julio de 2001.

Desde principios del pasado mes de octubre de 2001 recibimos clases de yoga en horario de 17.00 a 18.30 los lunes y miércoles, plazas que conseguimos después de tres horas de espera en una larga fila.

Nos gustaría poner en su conocimiento una serie de deficiencias que, a pesar de la profesionalidad y buen hacer del personal que trabaja en dicho centro (profesores, bedeles, coordinadora, limpiadoras, etcétera), no se pueden subsanar porque la infraestructura del centro no es la adecuada; por tanto, se lo remitimos a usted para que tome las medidas oportunas.

Estas deficiencias son:

1. El sistema de climatización es inadecuado, o funciona a tope o no funciona, como pasó en los últimos días 21 y 23 del pasado mes de enero, en que la clase se convirtió en una verdadera tortura a causa del frío.

2. En la misma aula, de 16.00 a 17.00 se imparten clases de sevillanas, lo que contraviene las más elementales normas de higiene, pues, como usted conocerá, el yoga requiere ejercicios en el suelo, por lo que nuestro cuerpo, a pesar de tener colchonetas, está en contacto con el polvo y la suciedad normal generada por la anterior actividad, ya que entre clase y clase no se limpia.

3. Justo encima de todas las instalaciones cultural-recreativas están las canchas de baloncesto, con el consiguiente retumbar, ruidos y demás molestias que impiden la buena marcha de las clases de yoga y otras actividades que requieren silencio y concentración.

Nos imaginamos que esto tendrá peor solución, pero no entendemos cómo no se tiene en cuenta por parte de los arquitectos, ingenieros y demás técnicos la utilidad que se le va a dar a una instalación para pensar bien las cosas.

Esto cuesta un montón de dinero, y recuerde, lo pagamos entre todos, como hemos tenido que pagar todo el cambio de cristales (eran transparentes y se veían todas las actividades desde la calle) por otros opacos que se pusieron en enero.

Sabemos que las cosas nuevas tienen un rodaje, pero le animamos a que un día forme parte como usuario de dichas instalaciones y le invitamos a una clase de yoga de 17.00 a 18.30 un lunes o un miércoles.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 10 de febrero de 2002