La juez amplía a 72 horas la detención de la asesina confesa de su marido

Encarna Fernández, la mujer que el jueves se presentó en el cuartel de la Guardia Civil de Torrevieja con una pistola en la mano para confesar que había matado a su marido, Juan Fernández, de 35 años, no pasará a disposición judicial hasta el lunes. La titular del Juzgado de Instrucción 2 de Torrevieja, que ha protegido el caso decretando secretas las actuaciones, amplió ayer la detención de Encarna Fernández hasta 72 horas.

El caso era muy claro en principio: los agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil tenían delante el arma con la que se produjo el crimen, el cuerpo de la víctima y, lo más importante, la confesión de la supuesta autora material de los disparos. Pero los familiares de la víctima han aportado datos que pueden involucrar en el crimen a otras personas. Juana Fernández, madre de la víctima, señala directamente al padre de su nuera y a dos hermanos de ésta como autores de la muerte de su hijo. Según la versión de ésta, lo mataron en el barrio Cáritas de Torrevieja y luego trasladaron el cuerpo a la vivienda en que residía Encarna. El padre de ésta, siempre según la versión de la madre del fallecido, convenció a su hija de que asumiera el crimen alegando malos tratos.

El padre y los hermanos de la mujer detenida se encuentran en paradero desconocido. La Guardia Civil mantiene un dispositivo especial de vigilancia para evitar posibles venganzas entre las distintas familias de étnia gitana a las que pertenecía la pareja, que había dejado de convivir hace unos meses.

* Este artículo apareció en la edición impresa del sábado, 09 de febrero de 2002.