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Pino Scaglione busca paralelismos entre Roma, Barcelona y Bilbao

El arquitecto italiano reivindica el papel del urbanista como estratega

Giuseppe Pino Scaglione (Calabria, 1955) es un arquitecto italiano que está trabajando en la recuperación de Pescara, una conurbación de 18 municipios y un millón de habitantes. El pasado jueves estuvo en Bilbao dictando una conferencia titulada Ciudades bajo... observación, en la que estableció paralelismos entre Bilbao, Barcelona y Roma para concluir en el papel del arquitecto como un estratega que tiene una visión amplia de todos los problemas de una ciudad y sus posibles soluciones.

Inmerso también en tareas periodísticas desde revistas especializadas como d'A o MADE (en la que prepara un número sobre Bilbao), Pino Scaglione es un animador de los ámbitos en los que se debate la ciudad contemporánea, desde la fundación Progetto Nuovo (proyecto nuevo) de Roma. 'La fortuna de un arquitecto es su visión amplia (económica, técnica, artística) a la hora de afrontar un proyecto urbano. Quiero decir que hemos evolucionado del plano a la estrategia', comenta Scaglione. Y la recuperación de Bilbao le atrae por esto mismo. 'El plano urbanístico ha llegado a su fin. Ahora hay que hablar de la figura del arquitecto estratega, que colabora con geógrafos, urbanistas, sociólogos, para configurar la nueva ciudad que piden las demandas actuales', explica quien considera que las ciudades se autoconstruyen y que la labor del arquitecto es intervenir en esa deriva autónoma.

Por eso, la solución en las periferias es mucho más difícil. 'Hay que tener en cuenta tanto el aspecto social como el étnico. Y ante esto no hay una solución inmediata. Como se dice en Roma, transforma con la misma calidad la periferia que la ciudad histórica', recuerda el responsable de la intervención en Pescara alrededor del río, y también de la cittá di Sibari, centrada en la recuperación del entorno de las ruinas de una ciudad clásica. Esto no quiere decir que haya que posponer el interés por edificios emblemáticos. 'Ahí está el museo Guggenheim, que tiene la fuerza de una catedral medieval. Es un polo de atracción que implica transformaciones económicas en su entorno, y también estéticas: en los alrededores de la construcción de Frank Gehry se puede observar cómo las tiendas han asumido los colores del museo; sin olvidar el orgullo de los ciudadanos', comenta. En este sentido, el arquitecto italiano que al inaugurarse la terminal del aeropuerto de Loiu, diseñada por Santiago Calatrava, señaló que 'mucha gente acudía a ver esa edificación nueva por puro interés ciudadano; como en el Renacimiento, salvando las distancias'. Y concluye: 'La ciudad es el nudo fundamental de la expansión europea'.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 22 de enero de 2002