Cama a 90 euros en un edificio en ruinas

Un argelino muere al derrumbarse un inmueble de cuatro plantas en el que vivían inmigrantes

Al menos un inmigrante argelino, Aisa Ahmed, de unos 26 años, falleció ayer al derrumbarse la mitad de un deteriorado edificio de cuatro plantas situado en el casco histórico de Zaragoza, en un área muy poblada ahora por inmigrantes magrebíes. El inmueble, situado en el número 15 de la calle Agustina de Aragón, se desplomó al mediodía ante el estupor del conductor de una excavadora que, desde hace varios días, explanaba el solar contiguo, donde está previsto construir un edificio.

El trabajador relató apesadumbrado a este diario su visión del derrumbe: 'Mi pena era que veía caer piedras de la pared de la casa y supe que se venía encima. Había gente por la calle, una calle estrecha, y me preocupaba que cogiese a alguien'. Junto al conductor del camión que participa en las tareas de explanación del solar próximo, se acercó inmediatamente a los restos de las viviendas derrumbadas. Cuatro plantas del edificio habían quedado reducidas a tres metros de escombros, entre los que asomaban camas apiladas y petates con ropa. El conductor del camión aseguró poco después: 'Hay gente dentro. Oímos los golpes bajo nuestros pies'.

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En el otro extremo de la calle, un numeroso grupo de inmigrantes llamaba por teléfonos móviles a los compañeros que vivían en el edificio. Todavía no se sabe cuántos habitaban el inmueble, aunque algunos inquilinos especulaban con que eran 18 o 20. Las viviendas de las cuatro plantas estaban alquiladas por habitaciones, cada una de ellas con dos o tres camas. Había baños comunes. Uno de los inquilinos del edificio relató: 'Mi hermano y yo vivimos en la parte del edificio que queda en pie, pagamos 90 euros por nuestro cuarto con dos camas. Tenemos un baño común para todos'. Otros inmigrantes llegan a pagar hasta 120 euros al mes.

Uno de los inquilinos que aceptó aportar su testimonio afirmó que era muy posible que en una de las viviendas derrumbadas se encontraran durmiendo dos conocidos suyos. 'Trabajan en un matadero de pollos, por la noche. Duermen por la mañana', explicó. Otros compañeros suyos rehusaron hablar. No tienen papeles. Ocultan sus nombres y su procedencia, pero no pudieron esconder su sobrecogimiento cuando llegaron las cámaras de televisión, los fotógrafos y las autoridades.

El edificio 'crujía'

El alcalde, José Atarés, manifestó que el solar vacío 'dispone de licencia de obras para levantar un nuevo edificio' y que la casa derrumbada 'no estaba declarada en ruina'. No obstante, uno de los vecinos advirtió de que la noche anterior había 'escuchado ruidos' y había notado que el edificio 'crujía'.

A las 14.30, la Brigada de Extranjería de la Policía Nacional reunía a los inquilinos del edificio para saber cuántas personas vivían en él y quiénes podían estar desaparecidos bajo los escombros. En torno a las 16.00 fue hallado el cadáver de un joven inmigrante argelino. Los bomberos continuaron su trabajo durante horas para ir retirando los restos del edificio y averiguar si quedaba alguna otra persona atrapada entre los restos de las viviendas. El Ayuntamiento buscaba ayer alojo para los inmigrantes que se han quedado sin vivienda.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0017, 17 de enero de 2002.

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