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Interior sospecha que el etarra detenido en Holanda ocultaba en casas 'okupas' a miembros de ETA

La policía holandesa detuvo ayer en un gimnasio de Amsterdam (Holanda) a Juan Ramón Rodríguez Fernández, Marc, cantante del grupo de rock radical catalán Kop. Marc está acusado de haber facilitado al comando Gorbea de ETA -nombre que la banda dio al último grupo que destacó en Barcelona- información sobre miembros de la ultraderecha catalana como potenciales objetivos de atentados. La Guardia Civil asegura que Rodríguez estaba en Holanda 'realizando labores de creación de infraestructura para ETA en dicho país'.

Marc, de 35 años, puso pies en polvorosa a finales de agosto pasado tras la desarticulación del comando Barcelona que habían reconstituido Fernando García Jodrá, Nerea Bengoa Ciarsolo y Unai López de Ocáriz. García Jodrá declaró entonces que el rockero le había facilitado datos precisos sobre dos conocidos ultraderechistas de Barcelona como posibles objetivos etarras, pero agregó que luego se negó a ser el enlace entre la dirección etarra y el comando.

El 9 y el 10 de septiembre fueron detenidos en Barcelona Sonia García y Alberto Lambert, ambos encuadrados en el movimiento okupa de la Casa de la Montaña de Barcelona, por facilitar la huida de Marc, quien llegó a actuar en julio de 2001 de portavoz okupa.

El rastro del cantante fue localizado hace dos semanas en Holanda donde, según la Guardia Civil, se había integrado 'en una colonia de squatters (okupas)' y estaba 'realizando labores de creación de infraestructura para la banda terrorista ETA en dicho país', con el supuesto objetivo de facilitar escondites entre el ambiente okupa de Amsterdam a los etarras que huyeran a Holanda.

Estreno de Eurojust

La captura ha sido posible gracias a la colaboración de la Guardia Civil y ha supuesto el estreno del Foro Judicial Europeo (Eurojust), que entró en funcionamiento el pasado día 1. Eurojust es, en síntesis, un organismo de colaboración entre jueces, fiscales y policías de la UE, en cada uno de cuyos Estados miembros existe una oficina o corresponsalía nacional conectada con Europol. En este caso ha funcionado, además de la antedicha colaboración, el intercambio de información entre la Fiscalía de la Audiencia Nacional y el ministerio público holandés, con mando directo sobre su policía.

La implicación de Marc con la organización terrorista provocó una protesta del grupo Kop, que se sintió criminalizado. El grupo distribuyó un comunicado en el que afirmaba que su objetivo es utilizar la música 'como herramienta contra las injusticias sociales, la represión y la falta de libertades' y en defensa de 'los movimientos sociales de izquierdas'.

Ochenta grupos de música alternativa suscribieron entonces un comunicado contra la criminalización de Kop y de su música.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Jueves, 17 de enero de 2002