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El ofrecimiento de Aznar a CiU corrige la táctica diseñada por el PP de Cataluña

La difusión de la oferta que el presidente José María Aznar ha hecho a CiU para que se incorpore al Gobierno central ha dejado descolocada a buena parte de la coalición nacionalista, pero también al Partido Popular de Cataluña. La cúpula catalana del PP llevaba semanas preparándose para aumentar la dureza frente a CiU y ayer corrigió el rumbo exhortando vehementemente a la coalición nacionalista a incorporarse al Gobierno central. 'El ofrecimiento abre una nueva perspectiva histórica para Cataluña', afirmó el líder regional, Alberto Fernández Díaz, quien emplazó a CiU a 'reflexionar' sobre la propuesta.

La ejecutiva regional del partido, que se reunió ayer en Barcelona, cerró filas en favor de la propuesta, en cuya formulación no ha participado. Los dirigentes del PP catalán habían diseñado una estrategia para desmarcarse de CiU en la segunda parte de la legislatura y llevaban semanas azuzando a las bases para ponerlas en contra de la coalición nacionalista, hasta el punto de que en la anterior ejecutiva destacados dirigentes reclamaron medidas para poner fin a las 'humillaciones' de CiU.

La amable invitación de Aznar ha sido interpretada por algunos sectores de CiU y del PP como un abrazo del oso e incluso como una 'OPA hostil', pero la administración de la jugada va en la línea contraria de la estrategia que preparaba la dirección catalana del PP. Pese a ello, todos los dirigentes que se expresaron ayer en la ejecutiva regional (Jorge Fernández, Santiago Fisas, Enrique Lacalle, Emilio Álvarez y Dolors Montserrat) mostraron su satisfacción por la oferta y subrayaron que es beneficiosa para el PP de Cataluña, según fuentes de este partido.

Las mismas fuentes explican que quien fue más lejos fue el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Jorge Fernández, quien añadió que una eventual entrada de CiU en el Gobierno central abriría un nuevo escenario que podría llevar incluso a una entente electoral entre CiU y el PP basada en el modelo alemán, donde la CDU no se presenta en Baviera al sentirse ya representada por la CSU.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 15 de enero de 2002