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Reportaje:

'Flyer', la octavilla moderna

El vehículo de comunicación de la cultura de club, protagonista de una fiesta y de un concurso de diseño

Después de más de diez años, aquella cultura de club surgida casi de la nada en las noches de Barcelona insiste en perpetuarse en las calles en forma de pasquines y octavillas que ofrecen las más variadas propuestas de ocio y cultura. Un concurso internacional de diseño de flyers -así los conocen todos sus fieles- y la macrofiesta que anualmente se celebra en su honor vuelven a poner de actualidad estas pequeñas maravillas que han revolucionado, al ritmo de la música elctrónica, el panorama del diseño contemporáneo.

Hoy por hoy, resulta imposible imaginar cualquier paisaje nocturno y urbano que no esté rebozado de flyers. Si el flyer nació con la sana intención de promocionar las fiestas o las actuaciones más in, su presencia ha estado más que justificada en estos pasados días de búsqueda desesperada de un buen plan para recibir año y moneda.

El flyer es muy útil para que los diseñadores experimenten con formas, tipos y colores

Los motivos utilizados son de lo más variado porque el flyer se rige únicamente por la regla del 'todo vale, pero con ironía'. El reciclaje de tópicos navideños y la recuperación de los más retorcidos iconos populares son corrientes, aunque en esta ocasión, la raza de los diseñadores parece coincidir en las posibilidades estéticas de la cifra capicúa 2002 y en sus posibilidades estéticas. Este 2002 ha servido para dinamitar las barreras creativas de más de un profesional y de los 415 participantes que, con esta máxima en mente, participaron en el quinto International Flyer Contest, un concurso de diseño de flyers que organiza el Flyer Center Barcelona.

Este grupo asociado al Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) nació como una suerte de club de admiradores del flyer hace algo más de cinco años bajo la tutela de Federica Michot. Su principal objetivo es la promoción del flyer como eficaz medio de comunicación y como uno de los laboratorios más activos y reactivos para que los diseñadores experimenten con formas, tipos y colores. Este colectivo también organiza anualmente una fiesta de homenaje a estos pequeños regalos hechos de libertad creativa y existencia efímera. La quinta Flying Party tiene ya su promoción asegurada: de aquellas 415 propuestas internacionales para flyers estáticos, multimedia, animados o mixtos, 8 han sido escogidas para anunciar el acontecimiento por un jurado de reputados profesionales y premiadas por los patrocinadores.

El flyer especializado en la escena electrónica está rodeado de una cultura contemporánea en constante movimiento y que apuesta por la libre creación. Partiendo de esta máxima, las responsables del Flyer Center Barcelona se han propuesto hacer de la próxima Flying Party un evento multidisciplinar que reúna en un único espacio, el hall del CCCB, algunas selectas manifestaciones de aquella cultura de club que ha abrigado el nacimiento y la evolución del flyer. Allí podrán encontrarse exposiciones sobre los orígenes del flyer, instalaciones artísticas inspiradas en el tema, proyecciones de los videocreadores que trabajan habitualmente para los clubes y, evidentemente, unas sesiones de música electrónica a cargo de reconocidos pinchadiscos nacionales. La cita será el próximo día 19. La fiesta servirá además para mostrar al público las 408 obras participantes no premiadas, que en estos momentos solo pueden visitarse en la página web de los organizadores (www.cccb.org/flyercenter). Para esta edición, el personal del Flyer Center Barcelona ha preparado además la primera feria internacional de intercambio de flyers, un encuentro imprescindible para coleccionistas.

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