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Reportaje:

A vueltas con el medio centro

La casi segura ausencia de Guardiola abre una incógnita importante en la selección del Mundial

No ha habido últimamente cita de la selección española de fútbol que no haya estado protagonizada de un modo u otro por Guardiola (Santpedor, Barcelona, 1971). La ausencia del medio centro catalán fue uno de los argumentos utilizados para explicar el mal papel en la Copa del Mundo de 1998, de la misma manera que su actuación en el Campeonato de Europa de 2000 causó un serio debate futbolístico. Para el recuerdo de esta competición queda una imagen, la del entonces barcelonista Guardiola abrazándose al seleccionador, José Antonio Camacho, después del gol de Alfonso que supuso el triunfo frente a Yugoslavia (4-3) y el pase a los cuartos de final, una barrera infranqueable para el fútbol español.

Helguera, a quien Camacho parece dispuesto a mantener, necesita un compañero

Xavi, la opción natural; Alonso, el perfil clásico; Baraja, laborioso; Albelda, intimidador...

Camacho aseguró que Guardiola sería nuevamente uno de los fijos en el Mundial de 2002 siempre que encontrara un equipo después de abandonar el Barcelona. El jugador recaló en el Brescia y en noviembre pasado ya fue titular en el partido amistoso España-Mexico. Pocos días después, sin embargo, dio positivo por nandrolona en la Liga italiana y el fiscal antidopaje del comité olímpico de ese país ha pedido para él un año de suspensión, una sanción que seguramente se reducirá, pero que es difícil que le permita acudir a Corea del Sur y Japón.

La presumible ausencia de Guardiola aviva, pues, la polémica sobre la forma cómo debe organizarse la selección. Una vía es sustituir al ex azulgrana por un futbolista de sus mismas características. La otra alternativa es aprovechar su baja para rearmar al conjunto de modo distinto, rebajando el papel del rombo en favor del doble pivote, una referencia más convencional y aplicada por la mayoría de los equipos. El asunto sería no trasladar a la selección la crisis de identidad que vive el Barcelona, una vez que el 9-0 que España endosó a Austria en marzo de 1999, con una línea medular formada por Etxeberria, Guardiola, Valerón y Fran, se considera irrepetible.

Camacho no ha sido partidario, por el momento, de recuperar la fórmula aplicada por su antecesor, Javier Cemente, de adelantar a Fernando Hierro a la divisoria. Por el contrario, sí parece dispuesto a mantener a Helguera como uno de los dos medios. Falta, pues, encontrar un acompañante al madridista. Y, en este supuesto, se entiende que debería ser un jugador más creativo que defensivo, más táctico que físico, con más criterio que dispersión, a no ser que el seleccionador acabe jugando con dos tapones y una segunda línea de tres, por detrás del delantero centro, muy creativa.

- XAVI (Terrassa, Barcelona, 1980). Representa la opción más natural. Ya ocupa la plaza de Guardiola en el Barça y ha disputado dos partidos con la selección, además de ser el director de la sub 21. Futbolista muy aseado, tiene criterio, una buena selección del pase, sobre todo del interior, y se acompaña de buenas llegadas a gol. Le falta, quizá, liderazgo, físico y una mayor contundencia y velocidad en el manejo del balón, especialmente en las aperturas a las bandas, un problema de difícil arreglo por la pérdida de extremos y volantes rápidos y que sepan desbordar. De la misma escuela barcelonista son Arteta, criado en el Miniestadi y actualmente cedido al París Saint Germain, en el que viene actuando con regularidad y acierto, e Iniesta, de gran personalidad en el filial azulgrana.

- XABIER ALONSO (Tolosa, Guipúzcoa, 1981). Hijo del ex realista y ex barcelonista Periko Alonso, formado en la cantera de la Real Sociedad y jugador del Eibar durante un año, juega desde la temporada pasada a un gran nivel en el primer equipo donostiarra. Responde a la figura del medio centro clásico y a la alternativa a la escuela azulgrana. Es un futbolista frío, serio, sacrificado y con un buen radio de acción ofensivo. Tiene una buena línea de pase y maneja al equipo con soltura.

- BARAJA (Valladolid, 1975). Un jugador, el valencianista, muy del agrado de Camacho porque se complementa con cualquiera. Una misteriosa lesión le mantiene en ascuas, aunque ya reapareció hace dos jornadas ante el Espanyol. Es un centrocampista completo, laborioso, de gran recorrido. Proporciona un buen equilibrio defensivo y tiene llegada, pese a que no es un gran repartidor del juego. Ocho veces internacional, ha marcado dos goles. Muy diferente a Xavi y Alonso.

- ALBELDA (Alzira, Valencia, 1974). Más defensivo que Baraja. Un medio muy físico al que regularmente se recuerda una dura entrada que hizo al entonces atlético Juninho y las diez que se le contaron en el primer partido de esta Liga contra el Madrid. Las estadísticas le sitúan como uno de los jugadores más intimidadores. Muy poderoso, no se arruga y tiene un gran despliegue. Aceptable técnicamente, le falta criterio para manejar al equipo pese a su carácter competitivo y expansivo. La gran actuación que tuvo en los Juegos Olímpicos de 2000 le puso en el escaparate internacional.

- SERGIO (L'Hospitalet, Barcelona, 1976). Un futbolista que proporciona un gran equilibrio al equipo. Domina todas las facetas del centrocampista y difícilmente pierde la posición. Le falta autoridad y soltura. Domina más el juego de presión que las aperturas, y anda escaso de gol pese a que remata bien. Su pase del Espanyol al Deportivo le ha curtido y Camacho ya le ha llamado tres veces. Tiene unas ganas de aprender que le avalan para cualquier táctica.

- JOSÉ IGNACIO (Logroño, 1973). Internacional en dos ocasiones, es una de las sorpresas de Camacho. Jugador defensivo, muy trabajador y que siempre entra fuerte al balón. El curso pasado se destapó como goleador. Es más un futbolista de complemento que un medio centro con personalidad para dirigir al plantel.

- Otras opciones. La Liga ofrece otras alternativas a Camacho. La más novedosa sería Movilla (Atlético), jugador vigoroso, con mucho oficio y que sabe mantener agrupado al equipo. En el otro polo, el ofensivo, estaría Gerard (Barcelona), que ya ha actuado en la selección, aunque las lesiones le vienen torturando y hay que aguardar su evolución. Y, entre uno y otro, la recuperación de Engonga (Mallorca), Celades (Madrid) o Alkiza (Athletic) o el desplazamiento de Mendieta (Lazio) o Farinós (Inter) al medio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 28 de diciembre de 2001