Un soplete fue la causa del incendio que arrasó en octubre la nave de Campocarne en Rivas

La Guardia Civil detiene a cuatro soldadores por un supuesto delito de 'homicidio imprudente'

Cuatro trabajadores de la empresa de construcciones Devoconsa han sido detenidos por la Guardia Civil acusados de haber provocado el incendio que arrasó el 1 de octubre la factoría de Campocarne, en Rivas-Vaciamadrid y en el que murieron dos trabajadores. Los análisis efectuados por los agentes han demostrado que la llama procedente de un soplete inició la combustión de unas planchas de poliuretano (un material aislante muy combustible) y, desde éstas, se propagaron al resto de la nave. Los arrestados están acusados de homicidio imprudente y de incendio por imprudencia.

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El incendio de la fábrica de Campocarne, situada en el barrio del Puente de Arganda, pero ya en término de Rivas-Vaciamadrid, se produjo a las 19.30 del pasado 1 de octubre cuando una chispa -que en principio se achacó a un cortocircuito- se propagó por el circuito del aire acondicionado de la factoría y afectó a toda la industria.

Los 80 trabajadores que estaban en el interior de la empresa lograron huir al ver el humo. Sin embargo, dos empleados, Manuel Piélago, de 56 años, y Miguel Escudero, de 30, no consiguieron abandonar la nave y murieron en el siniestro. Piélago se encontraba en el lavabo cuando se iniciaron las llamas y su compañero, en la zona de empaquetado de carne.

La recuperación de sus cuerpos estuvo dificultada por el olor que desprendía la carne que trataba la factoría. Esto impidió la utilización de perros adiestrados en la búsqueda de los desaparecidos, por lo que las labores de recuperación de los cuerpos se ralentizaron. Los restos de Manuel Piélago no se hallaron hasta tres días después del incendio.

El equipo especializado en investigación de incendios de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid inició las investigaciones para determinar las causas del siniestro. Las pesquisas se centraron, desde un primer momento, en la hipótesis de la inflamación del poliuretano que revestía el interior de una nave contigua a la factoría, según los agentes.

Edificio anexo

La inspección efectuada por los especialistas de la Guardia Civil sobre la zona afectada se efectuó en dirección contraria a la que se propagó fuego. Los agentes llegaron así a un área donde se realizaban unas obras de reforma de un edificio anexo. Sospecharon que estas obras podrían ser el origen del fuego.

Los investigadores descartaron pronto la posibilidad de un cortocircuito en los equipos técnicos de este edificio o la inflamación de cualquier líquido guardado en él.

Las diferentes comprobaciones de los escombros y de las cenizas en que quedó convertida una parte del anexo permitieron saber que las llamas se iniciaron 'como consecuencia del calor desprendido por un soplete'.

La Guardia Civil descubrió entonces que cuatro personas había trabajado ese 1 de octubre cortando las vigas de hierro del edificio anexo a Campocarne. Las virutas que desprendió el hierro inflamaron el poliuretano de la nave. Y así comenzó, según los agentes, el siniestro que se extendería poco después a Campocarne.

El equipo de investigación de incendios de la Guardia Civil facilitó sus conclusiones a la Brigada de Policía Judicial, que se encargó entonces de identificar qué empresa se encargaba de las obras de reforma de la nave contigua. Los agentes comprobaron que la empresa Devoconsa había sido subcontratada por Necso, la adjudicataria. Después identificaron a sus operarios.

Los detenidos son el jefe de obra, Salvador S. M., de 29 años; del soldador Modesto A. B., de 39 años, y de los operarios Xosé Antonio G. M., de 22, y Luis Miguel C. S., de 30. Todos ellos carecen de antecedentes policiales.

Según informaron fuentes de la investigación, éstos se encontraban trabajando en diferentes obras de la región, cuando fueron arrestados. Ayer pasaron a disposición del juzgado de Arganda que instruye el caso y fueron puestos en libertad, tras prestar declaración, según fuentes del instituto armado.

Este periódico intentó, sin éxito, recabar ayer la versión de la gerencia de Devoconsa. Un portavoz de esta empresa se limitó a señalar que el caso está 'en manos' de sus abogados.

Por su parte, un portavoz de Campocarne señaló que Devoconsa trabajaba, desde primeros de año, en la última fase de la ampliación de la factoría, que comprendía la construcción de dos nuevas líneas de productos congelados, aunque matizaron que, 'durante este tiempo, han sido muchos los especialistas que han pasado por la obra'.

La detención de estos cuatro operarios como presuntos autores del incendio coincidió con la aprobación por parte de la Consejería de Trabajo del expediente laboral pactado entre la empresa Campofrío, propiedad de Campocarne, y los sindicatos. Este expediente laboral permititá la recolocación de los 151 trabajadores de Campocarne en otras plantas del grupo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del 0021, 21 de diciembre de 2001.

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