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Reportaje:

Una broma muy cara

El detenido tras desviar 700.000 euros que le ingresaron por error sospecha que fue víctima de un empleado del banco

Los inconvenientes y equívocos que a buen seguro causará la llegada del euro a partir del 1 de enero difícilmente adquirirán la dimensión del episodio al que se ha enfrentado J. N. R., informático de 31 años. Hace unas semanas, un ingreso bancario erróneo de 117 millones de pesetas le causó un formidable disgusto que aún perdura. A la sorpresa inicial y a una broma mal entendida, le sucedieron una serie de acontecimientos que parecen sacados de la ficción y que derivaron en su posterior detención. Ahora, esta persona se siente agraviada, niega que quisiera quedarse con el dinero, matiza la información facilitada por las Fuerzas de Seguridad del Estado, y sospecha que algún trabajador del banco cometió el error intencionadamente. Advierte, además, de que pudo evitar que alguien se quedara con esta suma.

La subdelegación del Gobierno en Cádiz informó el 11 de diciembre de que el Cuerpo Nacional de Policía había detenido a un hombre por un supuesto delito de apropiación indebida al intentar quedarse con 116.470.200 pesetas que un banco le abonó al confundir con euros un cheque de 700.000 pesetas que ingresó en su cuenta.

El beneficiario transfirió esta cantidad de dinero a diferentes cuentas, de las que extrajo posteriormente sin dificultad toda esta suma, que guardó en una caja de seguridad. Los responsables de la entidad bancaria denunciaron los hechos en cuanto se percataron del error y de la desaparición del dinero erróneamente ingresado. Entonces el cliente fue detenido y devolvió íntegramente el montante económico.

Este relato de los acontecimientos no es compartido por el propio afectado. Esta persona, que prefiere mantenerse en el anonimato, niega que intentara quedarse con el dinero. 'No tenía ninguna intención de quedarme con el dinero, sino la de gastarle una broma y dar un susto a la entidad bancaria, que opera a través de Internet, y ver cómo reaccionaba. Me puse como fecha tope el 28 de diciembre para entregar el dinero en una emisora de televisión en directo', relata J. N. R., quien añade: 'Lo que yo esperaba era una llamada de ese banco, tras lo que hubiera procedido a la devolución inmediata del dinero, aunque no me dio esa oportunidad'.

En un escrito remitido por su abogado, Sixto García Sánchez, esta persona arremete contra el banco, del que cuestiona su forma de proceder. 'Este banco, en vez de comunicarme el error que ellos cometieron, me trató como a un delincuente con la interposición de una denuncia penal, a pesar de ser cliente de ellos desde hace años', lamenta el imputado, que quedó en libertad con cargos.

J. N. R. sospecha que detrás de este episodio pueda subyacer el intento de algún trabajador de apropiarse de esta elevada suma, lo que evitó al transferir el dinero a sus cuentas. 'La persona o personas del banco que provocaron este error quizás (es sólo una suposición) se quedaron con las ganas de apropiarse de los 117 millones, lo que impedí, puesto que en el mismo momento en que se produjo el ingreso de los millones, procedí a realizar todas las trasferencias, poniendo el dinero a salvo', denuncia el detenido.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 22 de diciembre de 2001