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Detenidos 7 colaboradores del grupo etarra que atentó contra Barajas

La Policía se incauta de 50 kilos de dinamita en un piso en Guipúzcoa

El Cuerpo Nacional de Policía detuvo ayer en Zumarraga y Urretxu (Guipúzcoa) a siete personas por su presunta colaboración con el comando itinerante de ETA al que se le imputa la colocación de sendos coches bomba en los aeropuertos de Málaga y Madrid y en las inmediaciones de un hotel en Salou el pasado verano. Los supuestos integrantes de este grupo, Ismael Berasategi, Xabier Zabalo y Ainhoa Barbarin, huyeron hace mes y medio. Durante la operación, los agentes se incautaron de 50 kilos de dinamita y tres pistolas.

La operación se desarrolló en la madrugada de ayer, después de que la policía constatara que tres vecinos de Zumarraga y Urretxu habían abandonado sus respectivos domicilios y habían cerrado un negocio que regentaban en esta última localidad de manera "injustificada" y "precipitada", al parecer hace un mes y medio, según informó el Ministerio del Interior.

Ante la sospecha de que estas tres personas, dos hombres y una mujer, pudieran formar parte de un comando legal (con miembros no fichados) la policía solicitó a la Audiencia Nacional autorización para registrar seis domicilios y una lonja, pertenecientes tanto a los tres presuntos terroristas huidos como a otras personas sospechosas de colaborar con ellos.

La intervención policial se saldó con la detención, bajo la acusación de colaboración con banda armada, de Igor Urrestarazu Mujika, Joseba Segurola Beobide, Asier Aldana Zufiaur y Miren Josune Begiristain Plazaola, esta última "cercana" a la organización Askatasuna, surgida de la fusión de Gestoras pro Amnistía y Koordinaketa. También fueron arrestados Dorleta, Idoia y Luis Ángel Zabalo, hermanos de uno de los huidos, aunque a última hora de ayer estaba previsto que los tres fueran puestos en libertad, señalaron fuentes oficiales.

Además, en un piso situado en el número 48 de la calle de Iparragirre de Urretxu, en el que residía Ismael Berasategi, considerado el presunto responsable del comando itinerante huido, los agentes encontraron tres pistolas, cien cartuchos, unos 50 kilos de dinamita y restos de envoltorios de paquetes de dinamita utilizados con anterioridad, así como cordón detonante, temporizadores, detonadores, conos de chapa para concentrar y dirigir la onda explosiva en el interior de coches bomba, efectos e instrumentos para la fabricación de artefactos explosivos y tres manuales de instrucciones para confeccionar dichos artefactos, según los datos facilitados por Interior.

Los efectivos policiales hallaron también teléfonos móviles, planos de diversas localidades españolas y francesas, listados de numerosas matrículas de diferentes provincias, placas de matrículas falsificadas también de distintas provincias y placas de matrículas sin troquelar.

El ministro del Interior, Mariano Rajoy, confirmó desde Berlín -donde se reunió con su homólogo alemán, Otto Schily- que esta intervención ha permitido el desmantelamiento de la "infraestructura" y el "aparato colaborador" del comando itinerante de ETA. Schily felicitó a Rajoy por este "gran éxito" policial.

También el portavoz del Gobierno vasco, Josu Jon Imaz, mostró su "satisfacción" tanto por la operación de Guipúzcoa como por el control de la Guardia Civil que permitió interceptar en Vizcaya un coche con armas y 169 millones de pesetas, que fue abandonado por una persona presuntamente relacionada con ETA.

169 millones de pesetas

Los hechos ocurrieron también en la madrugada de ayer, pero en la autopista Bilbao-Behobia, donde la Guardia Civil había montado un control a la altura de Durango. Un vehículo Citroën C-5, robado en Francia y con matrícula española falsa, circulaba en dirección Bilbao cuando se percató del control. El conductor, al parecer el único ocupante del coche, abandonó el turismo (que fue hallado en dirección contraria al sentido de la circulación) y huyó a pie por los montes cercanos, según informó Interior.

La Guardia Civil encontró en el coche dos mochilas y una bolsa en las que había un subfusil y un revólver, dinero en francos franceses y moneda española que sumaba 169 millones de pesetas y dos matrículas francesas. Fuentes de la investigación indicaron que aunque todavía no se puede determinar, todo apunta a que el huido puede estar relacionado con ETA.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 19 de diciembre de 2001