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Policía y sindicalistas protagonizan un duro enfrentamiento en Economía

Agentes de la policía autonómica cerraron ayer el paso a un centenar de personas con pancartas de UGT y CC OO que pretendían entrar en la Consejería de Economía para expresar su solidaridad con los siete encerrados que protestan desde hace más de un mes por las condiciones laborales de los conductores del parque móvil. El pulso entre las partes se convirtió en un enfrentamiento que, según la Policía Autonómica, se saldó con siete agentes lesionados a quienes los servicios médicos de Adeslas, Caja Salud, Asisa y Casa de Salud diagnosticaron hematomas, golpes en la cara o dolores en muñeca. Hoy entregarán al juzgado de guardia los partes médicos y la grabación captada por las cámaras de seguridad del edificio como pruebas que acompañen la denuncia contra la FSP-UGT.

El conflicto laboral por los horarios de los chóferes del parque móvil ha quedado eclipsado por los enfrentamientos de los dos últimos días. Ayer se produjo una nueva subida de tono fuera del marco de la reivindicación laboral. Miembros del comité federal de la FSP-UGT, con su secretario federal a la cabeza, Julio Lacuerda, trataron de entrar en la Consejería de Economía sobre las 13.00. Antes de acceder al patio donde se encuentran los compañeros encerrados, la policía bloqueó el paso exigiendo identificaciones. No bastaba el DNI sino que se exigía una tarjeta de visita. Y cuando se estaba en disposición de ambas cosas era necesario justificar la visita.

A los requerimientos policiales, respondieron los visitantes pidiendo la identificación a los agentes que impedían el paso formando un control que condensó en el pasillo de acceso al centenar de sindicalistas. La negativa de los policías provocó la presencia del abogado de la FSP-UGT, José María Pla, a quien los presentes iban dando poderes en un folio escrito a mano. Aún así, los agentes se negaron a identificarse hasta pasada una hora, y no todos. Alguno de ellos, en actitud provocativa, con uniforme, porra y transmisor en marcha decía no estar actuando y por tanto no estar obligado a dar su número, aunque minutos antes hubiera impedido a empujones el paso, incluso, a algún medio de comunicación. El forcejeo se saldó con la caída de parte del mostrador de la entrada y, según Justicia y la consejera portavoz del Consell, Alicia de Miguel, siete agentes lesionados. Pasadas las 14.00, los sindicalistas abandonaron el edificio.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 15 de diciembre de 2001