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Reportaje:

La disidencia en cuatro actos

El pintor Francisco Cuadrado, muestra 40 años de realismo social en cuatro exposiciones

A Francisco Cuadrado, sevillano de 62 años, le pican las manos cuando le falta el pincel, el lápiz o el tórculo. Desde que comenzó con sus pinturas en los sesenta, cuando cada lienzo era un reproche a la opresión de los más pobres y al orden establecido, el artista no ha perdido de vista su objetivo y sigue sin hacer concesiones a las modas. Cuatro exposiciones -la primera se inaugurará el 11 de diciembre en Mairena del Aljarafe (Sevilla)- ilustran 40 años de trayectoria de este artistas que no paró de crear ni siquiera cuando lo encarcelaron por disidente político a mediados de los sesenta.

Precisamente los linóleos que realizó en las cárceles de Sevilla y Barcelona estarán incluidos en la retrospectiva de sus grabados, titulada El realismo social de Francisco Cuadrado, que podrá verse en la Fundación Aparejadores de Sevilla entre el 10 y el 26 de enero próximos. La tercera de las exposiciones, en la galería Perioncely de Madrid del 15 de enero al 17 de febrero, reúne sus últimas pinturas y dibujos; mientras que la cuarta es la que está preparando el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo (CAAC), también para enero del 2002, en la que compartirá cartel con otros artistas sevillanos desde 1957 hasta 1970.

'Todavía hoy, después de tantos años, cómo más disfruto es delante del caballete. Cada momento me pide un medio de expresión distinto, no tengo preferencias; sino que depende de cómo me sienta', explica Cuadrado, quien dice estar lleno de fuerzas. 'Tengo cada día más ganas de trabajar, será porque me estoy haciendo viejo y siento que aún me queda mucho por decir', apostilla.

El artista comenzó en 1961 en el grupo Estampa Popular junto a Cortijo o Cristóbal, entre otros. Los entonces jóvenes creadores recorrían asociaciones culturales y de vecinos de toda España cargados de grabados con los que pretendían luchar contra la dictadura. De esta época son sus grabados que el CAAC expondrá en la muestra Sevilla en la modernidad.

Una década, 1990-2000, que se inaugurará el próximo día 11 en el colegio mayor Maese Rodrigo de Mairena del Aljarafe y estará abierta hasta el día 20, es la primera de la maratón de exposiciones. El lienzo Mujer de mantilla encabeza las 80 obras, entre dibujos, grabados y pinturas. 'Pertenezco a una generación llamada a extinguirse. Me he quedado desfasado respecto a los nuevos medios que usan los jóvenes ahora. Lo mío es sacarle sabor al carboncillo y me siento incapaz de usar el ordenador. Son dos maneras de entender las cosas. La gente continúa entusiasmándose cuando oye a Mozart y eso no le resta importancia a la música electrónica. Son dos lenguajes distintos', explica.

Sevilla vista desde las azoteas, la muestra que presentará en Madrid, es la única en la que todas las obras son nuevas. Son visiones que el mundo cotidiano y, a la vez, mágico de las azoteas y los lavaderos, espacios que están desapareciendo en la ciudad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 10 de diciembre de 2001