El presidente del Puerto de Barcelona asegura que no perimitirá un hotel en el Maremàgnum

El presidente del Puerto de Barcelona, Joaquim Tosas, aseguró en declaraciones ayer que la Autoridad Portuaria de Barcelona (APB) no dará su aprobación a la construcción de un hotel en el Maremàgnum. La posibilidad de construir un hotel en esta zona fue firmada por el propio Tosas hace dos semanas, dentro del convenio que contempla la reordenación de la zona portuaria como consecuencia de la apertura de la nueva bocana.

Tosas reconoció que 'en el plan especial, de acuerdo con el Ayuntamiento, dejamos todos los usos abiertos, de manera que es posible que en el futuro pueda haber una zona hotelera de hasta 9.400 metros cuadrados, pero no será así porque la Autoridad Portuaria no tiene intención de aprobar este uso', según informa Europa Press.

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El último pleno del Ayuntamiento barcelonés dio luz verde a diversas reformas relacionadas con la apertura de la segunda bocana hace unos días. Ésta incluye, entre otros aspectos, un hotel en forma de vela diseñado por el arquitecto Ricardo Bofill, así como la reforma del complejo del Maremàgnum, en el Moll d'Espanya, que preveía albergar un segundo complejo hotelero y que ahora Tosas afirma que rechaza.

Tosas destacó que el objetivo del puerto es 'reconvertir las funciones del Maremàgnum para potenciar la actividad diurna y disminuir, que no suprimir, la actividad de noche'.

Con este mismo fin, la autoridad portuaria prevé iniciar el próximo año la reforma de los locales del Moll de la Fusta, que ahora permanecen cerrados. Los nuevos locales supondrán una inversión de unos 180 millones de pesetas (1,08 millones de euros) y estarán dedicados a actividades culturales y de restauración, si bien Tosas precisó que el proyecto 'aún está sin ejecutar y sin concretar' porque 'no está acabado de discutir con el Ayuntamiento'.

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Según las previsiones, se incorporará un nuevo espacio destinado a la ampliación del Museo Marítimo y la zona más próxima a la Via Laietana se destinará a equipamientos para la Barceloneta, pensando especialmente en los vecinos del barrio y con atención a las personas mayores. Estos equipamientos, junto con los establecimientos de restauración que pudieran crearse 'cerrarán a las 22.00 horas', aseguró Tosas.

Hay un segundo punto de los firmados en el convenio de reordenación en el que discrepan el Ayuntamiento y el puerto: la construcción del monorraíl. El convenio incluye una fórmula ambigua: el puerto se compromete a aportar 1.500 millones para este sistema de transporte u otro cualquiera si, finalmente, no se construye. En el puerto nadie da un duro por el monorraíl y sus directos responsables no se cansan de decir, sin autorizar a citar el nombre de la fuente, que allí no habrá nunca ni monorraíl ni tranvía y añaden que los 1.500 millones apenas darían, en el mejor de los casos, para un kilómetro de este sistema de transporte. En su opinión, lo idóneo es un autobús que conecte con el metro.

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