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González pide que la política 'sea solidaria con los que no se adaptarán a los cambios tecnológicos'

El ex presidente participa en Valencia en un acto del PSPV dedicado a las personas mayores

El ex presidente del Gobierno Felipe González pidió ayer a la política 'sensibilidad para ser solidarios con quienes no se van a adaptar a los cambios tecnológicos y capacidad para adelantarse a las nuevas situaciones'. González participó ayer en un acto organizado por el PSPV en el polideportivo de El Cabanyal de Valencia al que acudieron más de 3.000 pensionistas. El dirigente socialista reivindicó 'la felicidad del compromiso hasta el último día porque no hay jubilación para el compromiso'. Un argumento con el que justificó una intervención trufada de críticas al PP y cuestionó algunos tics del PSOE.

Felipe sigue siendo un icono difícilmente cuestionable en el partido socialista y ayer utilizó sus indudables recursos para realizar un ejercicio de didáctica y compatibilizar la política internacional con la cotidianidad de un nutrido grupo de jubilados valencianos.

González estructuró su apelmazado discurso en en base a tres líneas argumentales: la reivindicación de la memoria y el importante papel que juegan en la misma las personas mayores; las críticas a la derecha gobernante con especial atención a las actuaciones de José María Aznar y su construcción de oligopolios de poder; y la adhesión a los actuales dirigentes del PSOE y del PSPV como militante del partido pero autoridad suficiente para repartir alguna colleja.

En sus apuntes sobre la memoria, el expresidente reclamó la reivindicación del pasado más reciente frente a la amnesia del Partido Popular. También pidió un cambio de mentalidad para ofrecer a las personas mayores un valor que él consdera fundamental: el respeto.

En su explicación de las políticas de la derecha, González no ahorro palabras (llegó a llamar necio a José María Aznar) y aseguró que el PP ha otorgado los oligopolios que controlan la energía, las comunicaciones, las telecomunicaciones, y la estructura financiera a sus amigos. El dirigente socialista afirmó que el PP ya 'se ha quedado con casi toda la corrupción' y acusó a José María Aznar de no creer en la Constitución y concebir España como un decorado de cartón piedra carente de pluralidad y diversidad.

Respecto a su propio papel en el PSOE, Felipe González fue claro: 'Yo soy militante de este partido al servicio de José Luis Rodríguez Zapatero. Soy jubilado de júbilo, y voy a apoyar a Zapatero para que les gane [a los del PP] por mayoría'. El ex presidente defendió la actuación del secretario general del PSOE y aseguró que no hay ningun problema en que sea más o menos duro. Para González, el problema es que el PP controla los medios de comunicación y sólo difunde cuando se está de acuerdo con ellos, mientras que ocultan todas las críticas que les molestan o no les interesan. Tras referirse a Zapatero, Felipe González siguió bajando en el escalafón del partido y llegó al PSPV: 'Si uno dice que no vengo aquí es que no me llevo bien con Pla (secretario general del PSPV). Pues vengo y lo hago por vosotros [los mayores], pero también para que rectifiquen los medios de comunicación [que hayan difundido el distanciamiento con el dirigente valenciano].

Con la premisas básicas bien establecidas sobre su apoyo a los actuales dirigentes socialistas, González dejo fluir su discurso y realizó un flashback que se inició en los atentados del 11 de septiembre y se paró en la Guerra del Golfo, lo que le sirvió para criticar la política exterior de Aznar. De repente quizá recordó que tenía que decir algo sobre el último periodo convulso del PSPV anterior al último congreso y pronunció los nombres de Joan Lerma y Joan Ignasi Pla y señaló: 'Casi nunca hemos tenido vocación mayoritaria, nos gustaba ser pocos pero bien sectarios. Nos hemos pasado el tiempo inventando el futuro para que gobierne la derecha y no hay que confundir los objetivos con los instrumentos. Lo importante son los objetivos'. Ya al final de su intervención, recriminó al PP que diese lecciones de honestidad cuando en el caso Gescartera se han quedado con el dinero de los huérfanos de la Guardia Civil, de la Policía y el cepillo de las iglesias, y de paso se le escapó una colleja para la secretaria de ONG del PSOE, Leire Pajín, a quién instó a elaborar un discurso de mayor calado.

Pla en su intervención dio contenido al motivo de la convocatoria y cuestionó con datos el trato que el PP de Zaplana ('artista del engaño') ofrece a los mayores en la Comunidad. La convocatoria del PSPV ofreció un nuevo derby soterrado entre Joan Lerma y Ciprià Ciscar por compartir protagonismo junto a Felipe, pendiente sobre todo de los mayores que llenaron el recinto y llevaron a buen grupo de cartos públicos del PSPV a sentarse en el suelo para dejar libres sillas a los de mayor edad.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 2 de diciembre de 2001