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ENTREVISTA

'No queremos que Afganistán sea de nuevo un refugio de terroristas'

Richard N. Haass es el director de Planificación de Política Exterior del Departamento de Estado norteamericano y representante personal para Afganistán del secretario de Estado, Colin Powell. El próximo lunes asistirá en Bonn a la conferencia convocada por Naciones Unidas para formar un Gobierno postalibán en Afganistán.

Pregunta. ¿Será más difícil formar un Gobierno postalibán tras la toma de Kabul por parte de la Alianza del Norte?

Respuesta. Es bueno que la Alianza del Norte haya conseguido las victorias que ha conseguido. En segundo lugar, el presidente [George W. Bush] y el secretario de Estado se mostraron a favor de que la Alianza del Norte entrase en Kabul. La Alianza del Norte tomó la decisión de avanzar hacia Kabul por motivos militares. Nosotros nos hemos centrado principalmente en la necesidad de evitar represalias. No queríamos comportamientos o acciones que desincentivaran las deserciones de pastunes en otras zonas o socavaran la incipiente unidad del país. El desafío ahora es trabajar con la Alianza del Norte para que participe en los esfuerzos por construir una alternativa política a los talibanes.

P. ¿Hay sitio en la mesa de negociación para desertores talibanes?

R. No hay sitio en la mesa para el liderazgo talibán. Pero sí hay sitio para la gente que representa a sectores importantes de la sociedad pastún del sur. Y creo que depende de los propios afganos decidir si esa gente merece un lugar en el futuro político de Afganistán.

P. ¿Forma parte el ex rey [Mohamed Zahir Shah] del futuro político de Afganistán?

R. Creo que es demasiado pronto para responder la pregunta de cuál será el papel exacto que desempeñará el ex rey. La gente espera que sea una especie de figura unificadora a nivel nacional, y es muy posible que llegue a serlo.

P. EE UU ha dominado la fase militar en Afganistán. ¿Desempeñará también un papel dominante en la formación de un Gobierno afgano de unidad?

R. En la llamada fase diplomática, creo que el actor externo dominante será Naciones Unidas.

P. ¿Qué otros papeles puede desempeñar EE UU más allá de la ayuda militar y humanitaria?

R. Uno puede ser la reconstrucción económica. Nuestro propósito es aglutinar a países donantes y a organizaciones internacionales como la ONU y el Banco Mundial para poner en marcha un gran esfuerzo de reconstrucción. Estamos hablando de miles de millones de dólares durante muchos años. El propósito es moral y humano, por una parte, y estratégico, por otra. Queremos enviar una señal a los afganos de que vamos a ayudarles a reconstruir el país. También hay otro objetivo estratégico: no queremos tener que hacer lo mismo dentro de un par de años. No queremos que Afganistán se deteriore hasta el punto de convertirse en una base para los terroristas.

P. En Afganistán hay muchos actores políticos, muchos señores de la guerra y muchos grupos étnicos. ¿Es formar un Gobierno una misión imposible?

R. No. Pero sí es misión difícil. Nadie intenta imponer un proyecto en Afganistán. En segundo lugar, hemos aprendido algo de la tradición política del país. Es muy posible que, al final, el Gobierno central sea relativamente débil y que tengamos una autoridad muy descentralizada, en la que los líderes tribales desempeñen un importante papel y algunas ciudades tengan gran autonomía. No queremos que dé refugio a terroristas, que cultive y exporte opio, que no obligue a sus ciudadanos a convertirse en refugiados.

© Globalviewpoint-LAT / EL PAÍS.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Viernes, 23 de noviembre de 2001