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Reportaje:FÚTBOL | Internacional

Una salvación de película

Berlusconi acude en ayuda del Fiorentina, del que es dueño Cechi Gori, su eterno rival en el terreno político y audiovisual

El Fiorentina se ha salvado. Por ahora. Sólo por ahora. La mano salvadora es otra vez la de un viejo enemigo del ex presidente y casi ex propietario, Vittorio Cecchi Gori. La mano salvadora es una vez más la de Silvio Berlusconi.

Las historias de Cecchi Gori y Berlusconi se cruzan desde hace mucho. Hay quienes sospechan que para Vittorio la figura de Silvio representa una pesadilla interminable, que los éxitos del cavaliere Berlusconi han sido siempre fuente de envidia y desvelos para Checchi Gori, que cada derrota de Vittorio significa una victoria para Silvio. A poco que Berlusconi comenzara a crear (con tres canales) su poderoso imperio televisivo, Cecchi Gori decidió entrar en competencia con dos emisoras, Telemontecarlo y Telemontecarlo 2. Resultado: la Mediaset de Berlusconi lidera el mercado de la televisión privada y hace menos de un año que Vittorio tuvo que vender sus canales agobiado por las deudas. Con Berlusconi dueño y presidente del Milan, Checchi Gori heredó de su padre la presidencia del Fiorentina. Resultado: el club florentino está al borde de la quiebra y el Milan es uno de las dos equipos más exitosos del calcio.

Cuando Berlusconi decidió dar el salto a la política creando su propio partido, Vittorio también lo hizo, colocándose en el polo opuesto al de su rival y obteniendo un puesto en el Senado. Resultado: Cecchi Gori hace un par de años que ha perdido su escaño de senador, Silvio Berlusconi es el actual jefe del Gobierno italiano.

Pero no siempre compitieron. Hace años, antes del tiempo de la lucha política, aconsejado por su padre Mario, Vittorio aceptó formar con Silvio una empresa, la Pentafilm, controlada al 50% por cada uno. Poco después de la muerte de su padre, Vittorio decidió disolver la sociedad.

En el presente es justamente la empresa productora y distribuidora de cine Medusa (propiedad del hermano y de la hija de Silvio Berlusconi) la que, al comprarle cinco largometrajes al Checchi Gori Grup, por una suma que roza los 70.000 millones de liras (casi 6.000 millones de pesetas) le permite a Vittorio pagar los sueldos atrasados de cuatro meses a toda la plantilla de jugadores, que esta semana había enviado una carta exigiendo el pago de la deuda, lo que dejaba al club al borde de la quiebra.

Ya en julio, Berlusconi había intervenido para evitar la debacle del Fiorentina, que tenía una deuda con el fisco de 110.000 millones de liras (más de 9.460 millones de pesetas); aunque en esa ocasión, según se especula, beneficiándose de una conveniente rebaja conseguida por el fichaje para el Milan de Rui Costa, la máxima estrella que quedaba en el club, después del adiós de Batistuta. Ahora, antes de que la deuda que todavía mantiene (200.000 millones de liras) siga creciendo hasta un punto insostenible, Checchi Gori deberá decidirse a vender el club.

Hay cuatro consorcios que se perfilan como posibles compradores, y se rumorea que quien más posibilidades tiene de quedarse con el paquete accionarial del Fiorentina es un grupo encabezado por el hombre que fundó en Florencia Forza Italia, el partido político que lidera Silvio Berlusconi.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de noviembre de 2001