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Reportaje:Internacional

La revancha del manotazo

El Barça vuelve a Anfield sin olvidar su última eliminación europea por una mano de Kluivert

Nueve meses después, el Barça regresa a Inglaterra con un recuerdo gravado en su memoria: Kluivert dio en el templo de Anfield, en las semifinales de la Copa de la UEFA, un absurdo e inocente manotazo a un balón, castigado con penalti. El Liverpool, que empezaba a desmelenarse y a despertar de su larguísimo sueño de bella durmiente, no desperdició el regalo y acabó ganando a la postre, a costa del Alavés, ese título europeo. La derrota supuso el final de la etapa de Serra Ferrer -destituido cuatro días después al perder en Pamplona- e inauguró la nueva era de Carles Rexach, que hoy volará a Liverpool con la decepción de haber arañado sólo un punto (0-0) en Las Palmas. El Barça, que jugó sin Rivaldo, quien guardó descanso, se volvió a quedar a cero por tercera vez esta temporada (Osasuna, Madrid y Las Palmas).

'No, desde luego. Si queremos sacar algo positivo de Liverpool no podemos jugar como el sábado', admitió ayer Patrick Kluivert, que aludió indirectamente a su famoso manotazo afirmando que tiene ganas de revancha. Pero el Barça deberá extremar su puntería en campo contrario si quiere empezar tranquilo esta segunda fase europea en la que se medirá también al Roma y al Galatasaray. No será fácil batir al Liverpool, que ayer se consolidó como líder de la Premiere League. El recuerdo todavía está muy presente: el Barça, en las semifinales de la UEFA, sólo encajó un gol de penalti pero fue incapaz de batir al Liverpool, en casa y fuera.

La plantilla azulgrana cambió ayer de estrategia. Decepcionados por el pobre botín arrancado en Las Palmas, el Barça optó, a diferencia de lo sucedido tras caer en el Bernabeu, por la autocrítica. 'Jugamos mal en Las Palmas. Está claro. Sólo hicimos dos o tres ocasiones de gol. Pero era difícil jugar: el campo era pequeño, el césped estaba seco y el público muy encima. Mi sustitución fue justa', dijo Kluivert, que encajó inicialmente con enfado su relevo por Rochemback. Coco, el lateral italiano, que ayer sorprendió a todo el mundo al afirmar que no desdeñaría una oferta del calcio, ofreció una lectura similar: 'Para ganar fuera de casa hay que salir con más fuerza y convicción. Sólo nos faltó el gol. Quizá nos faltó un gran campeón como Rivaldo'.

Los números les dan a ambos la razón: los azulgrana sólo han ganado dos partidos de Liga fuera de casa (Sevilla y Real), han empatado otros tres (Osasuna, Málaga y Las Palmas) y han caído en A Coruña y Madrid. El balance no invita al optimismo aunque en la Liga de Campeones se inclina hasta ahora a su favor: ganaron en Estambul al Fenerbahce (0-3) y al Olympique en Lyón (2-3), aunque acabaran colgados del travesaño en en un final taquicárdico. Charly no renunciará hoy su mejor baza: Rivaldo no jugó en Las Palmas -acababa de llegar de Brasil- para estar a tope mañana. Quizá en la Liga los empates sirvan de poco pero la Liga de Campeones es otra historia. El Barça firmaría hoy con los ojos cerrados volver de Liverpool con un punto.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 19 de noviembre de 2001