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Crónica:Segunda División

Al Atlético le hunde la suficiencia

El Murcia y los errores de Toni acaban con la racha de los rojiblancos

Al Atlético le sobró confianza y le faltó pausa. Le sobró precipitación y le faltó acierto. La suficiencia con la que los rojiblancos se movieron por el campo de La Condomina se convirtió en el mejor aliado de un Murcia guerrillero y sobremotivado que aprovechó sus oportunidades y recorrió todos los kilómetros del mundo sin descanso. Con premio: una victoria sobre el líder destacado de Segunda.

Toni, el desafortunado guardameta rojiblanco, también puso su habitual granito de arena para enterrar a su equipo. El portero falló en dos de los tres goles que encajó el Atlético e, incluso, fue el autor de uno de ellos en una esperpéntica acción en el periodo de descuento. Godino vio adelantado a Toni y lanzó una parábola desde el centro del campo. El portero retrocedió tras el balón, que se marchaba fuera, y de un manotazo lo introdujo en su propia portería. Mala suerte. La enésima acción de mala suerte de Toni.

MURCIA 3| ATLÉTICO 1

Murcia: Reinke; P. Largo, Clavero, Cuadrado, Carrero; Tito, Ismael, Aguilar (Monteagudo, m. 88), Godino; Loreto (Jaime, m. 90) y Peternac (Quintana, m. 68). Atlético: Toni; Otero (Armando, m. 30), Gª Calvo, Hibic, A. López; Aguilera (Dani, m. 62), Movilla, Nagore, Stankovic; F. Torres y Correa (Roberto, m. 52). Goles: 1-0. M. 18. Aguilar deja atrás a Loreto que fusila por la escuadra. 1-1. M. 29. Falta que saca Stankovic, Torres peina el balón y Nagore remacha de cabeza a gol. 2-1. M. 36. Godino centra, Toni falla en la salida y Carrero anota de cabeza desde la línea de gol. 3-1. M. 90. Godino ve adelantado a Toni y lanza un globo desde 40 metros que el propio Toni introduce en su portería. Árbitro: Bello Rebolo. Amonestó a Cuadrado, Tito, Pedro Largo, Ismael, Aguilar, Armando, Nagore y Roberto. Unos 12.000 espectadores en el estadio de La Condomina.

Pero no fue Toni todo lo malo del Atlético. Los rojiblancos se apresuraron a perder el centro del campo y se aplicaron a ello desde el primer minuto. El Murcia descubrió que sin Movilla las líneas del Atlético se alejan entre sí hasta el infinito y decidió borrar a Movilla. Con éxito. El centrocampista tuvo a dos y hasta tres hombres encima durante todo el choque. Y sin Movilla no hay control del balón. Y sin control del balón no hay fútbol. Y sin fútbol, se suele perder.

El Murcia presionó y movió bien la pelota por las bandas, por las que Aguilar e Ismael entraron sin grandes dificultades durante todo el primer periodo. Y en una de esas oportunidades, antes de cumplirse el minuto 20, marcó el Murcia el primer tanto. Un buen gol de Loreto que fusiló por la escuadra un gran servicio de Aguilar.

El Atlético empató aprovechando el talento para la estrategia de Stankovic, pero, con el marcador igualado, volvió a sestear y a abandonar el control del partido. No era su día. Ni el de Toni. El equipo murciano recuperó la alternativa y aprovechó otra internada por la izquierda para bombear el balón al área. El portero rojiblanco, desorientado, se lo puso fácil a Carrero, que remató limpiamente de cabeza.

El segundo periodo se tradujo en una desaceleración de los dos equipos y el choque perdió velocidad. El Murcia se metió atrás y se entregó al compás que marcaba el Atlético. Un compás dislocado e impreciso que moría cerca del área del equipo murciano sin que nadie fuese capaz de remediarlo. Dani, que sustituyó a Aguilera, se afanó en aventuras solitarias condenadas al fracaso y Roberto, el otro recambio, tampoco aportó mucho más que algo de pelea en los balones altos. Al Atlético le perdió la confianza. Al Murcia le valió la motivación.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 12 de noviembre de 2001