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Tiempo de verano en otoño

Un valor seguro de Barcelona es su clima. Las suaves temperaturas que se registran todo el año -la media es de 16 grados- no son un atractivo menor para los cientos de miles de turistas que visitan la ciudad. Muchos de ellos, procedentes de la intempestiva Europa atlántica o del norte, consideran un lujo poder pasear por las calles en cualquier estación del año con sol y temperaturas suaves.

Este octubre, sin embargo, los termómetros han registrado el tiempo más cálido que se recuerda desde 1940, y hasta los visitantes parecen extrañarse.

En las playas de la ciudad cientos de personas toman el sol plácidamente y juegan al fútbol o al voleibol, y aún pueden verse bañistas hasta última hora de la tarde. En el centro de la ciudad, las heladerías compiten con las castañeras, que remueven la brasa vestidas de manga corta.

Según el Instituto Nacional de Estadística, la máxima temperatura en un mes de octubre se registró en Barcelona en 1971, cuando se alcanzaron 28,8 grados. Estos días se ha llegado muy cerca: 26 y 27 grados.

Los meteorólogos coinciden en afirmar que este octubre es excepcionalmente cálido, no por las máximas, sino por el hecho de que se han sucedido muchos días con temperaturas muy altas. Y según las previsiones realizadas para esta semana, no se esperan cambios sustanciales en los termómetros. Las altas temperaturas incluso han engañado a algunos frutales de las comarcas del litoral, donde han vuelto a florecer perales y cerezos.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Miércoles, 31 de octubre de 2001