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Carod advierte a CiU de que se le acaba el tiempo para cambiar de aliado

Maragall ganaría las elecciones con 3,5 puntos de ventaja, según un sondeo del PSC

Si CiU quiere cambiar de aliado, el plazo termina el 7 de noviembre, cuando el Gobierno catalán apruebe los presupuestos para 2002. Esta fecha es el límite que ERC ha puesto a su oferta de pacto cuatripartito (CiU, PSC, ERC, e IC-Verds) con el que pretende 'librar' a los nacionalistas de su dependencia actual respecto del PP. El líder de ERC, Josep Lluís Carod, advirtió ayer a CiU que 'se encontrará sola' si no rompe ahora con el PP y espera a las proximidades de las elecciones para hacerlo. Un sondeo del PSC elaborado antes de la moción de censura por Vox Pública atribuye a los socialistas una estimación de voto del 39,5% frente al 35,5% para CiU si ahora se celebraran elecciones.

Los republicanos siguen ofreciendo a CiU un acuerdo parlamentario. Pero cada día que pasa queda menos tiempo para lograrlo y ayer Carod advirtió a CiU de que los republicanos no se prestarán a maniobras extrañas. 'No se puede hacer unos presupuestos de perfil progresista y nacional con ERC y al mismo tiempo hacer todo lo contrario con el PP', afirmó.

Los socialistas, por su parte, están convencidos de que CiU y el PP intentarán 'escenificar' si no una ruptura, por lo menos un 'distanciamiento pactado' que permita a ambos partidos llegar a las elecciones con la mejor imagen posible ante sus respectivos electores.

Los socialistas no esperan un adelanto electoral, según explicó ayer el primer secretario del PSC, José Montilla, tras la reunión de la dirección socialista. En esta reunión, los socialistas analizaron la situación tras el debate de la moción de censura presentada por Pasqual Maragall. La conclusión fue que ahora Maragall debe llenar con su liderazgo el vacío dejado por el mutis de Jordi Pujol en el debate. La ejecutiva del PSC elaboró un comunicado en el que, entre otras cosas, califica el silencio de Pujol en el debate como una 'falta de respeto al Parlament', precisamente en un momento en que ejercía 'más que nunca' su función. La conclusión del PSC es que Pujol 'se ha situado ya fuera de la política catalana y ya no podrá acudir a los grandes debates como no sea para decir adiós definitivamente'.

Esta declaración subraya que la moción de censura ha dado la iniciativa política a la izquierda y que el fin de la etapa de hegemonía de CiU supondrá el fin del planteamiento según el cual 'los nacionalistas son los únicos que representan a Cataluña y todos los demás son sus enemigos'.

Maragall intensificará a partir de ahora su presencia pública a lo largo y ancho del país, dedicado a explicar los 17 puntos del programa que expuso en la moción de censura. Los socialistas emprenden esta segunda mitad de la legislatura con los mejores augurios. Ayer dieron a conocer la segunda parte de un sondeo elaborado por la empresa Vox Pública, que atribuye al PSC una estimación de voto del 39%-40%; a CiU, del 35,5%- 36,5%; a ERC, del 10%-11%; al PP, del 7%-8%, a Iniciativa-Verds del 2%-3%, y a Esquerra Unida i Alternativa, del 1%-2%.

El 44,3% declara preferir a Maragall como presidente de la Generalitat, mientras que el 40,7% prefiere a Pujol. En la estimación de voto sugiriendo candidato, el sondeo atribuye el 45-46% al PSC con Maragall; el 26,5%-27-5% a CiU con Artur Mas; el 11,5%-12,5% a ERC con Carod; el 8,5%-9,5% al PP con Josep Piqué, y el 3%-4% a IC-V con Joan Saura.

El sondeo indica también que el 59% de los catalanes prefiere a José Luis Rodríguez Zapatero frente al 26,9% que prefiere a José María Aznar como próximo presidente del Gobierno.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 23 de octubre de 2001