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Elecciones en Galicia

El PSOE resalta que 'es el único partido que sube de forma sensible' en respaldo electoral

Pérez Touriño afirma que los socialistas gallegos son 'la vía real de cambio' en la comunidad

Los resultados electorales de ayer suponen un avance para los socialistas, que retienen votos que en los anteriores comicios les llegaron de la mano de un sector de Izquierda Unida, con el que acudió coligado en 1997 mientras que ahora no, y mejoran su respaldo electoral y su representación parlamentaria. El PSdeG logró empatar con el BNG en número de escaños, 17. El candidato socialista a la presidencia de la Xunta, Emilio Pérez Touriño, declaró que "el PSOE es el único partido que sube de forma sensible. Esto significa que somos la vía real del cambio" en Galicia, enfatizó anoche.

Con el escrutinio del 100% de los votos emitidos ayer, los socialistas pasaban de 15 a 17 diputados y además lograban empatar con el Bloque Nacionalista Galego, que en 1997 se había erigido en la segunda fuerza parlamentaria, a costa del retroceso del PSdeG. En los comicios de ayer, la ventaja del BNG sobre los socialistas quedó en 16.000 votos. Aunque no logró derrotar a los nacionalistas, el candidato del PSdeG a la Xunta, Emilio Pérez Touriño, mostraba anoche su satisfacción y destacaba una y otra vez que su partido ha sido el único que ha logrado subir en porcentaje de votos y en escaños. "Se abre una nueva era de esperanza", auguró. "Somos la vía real del cambio", insistía, si bien no hizo la menor mención a que Manuel Fraga, de nuevo ganador de las elecciones, ha revalidado su mayoría absoluta.

Sin ocultar la euforia, el secretario federal de Organización, José Blanco, hizo la síntesis "como socialista y como gallego" de lo que, a juicio de la dirección del PSOE, es más relevante del resultado electoral. El PSdeG, subrayó, es la única fuerza política que sube, frente a dos partidos que retroceden -PP y BNG-, se sitúa como referencia de Gobierno para el futuro y consolida el liderazgo de Emilio Pérez Touriño. Este análisis de Blanco, expresado en torno a las once de la noche, coincide básicamente con los objetivos que se marcó su partido durante la campaña electoral, aunque no ha logrado el más importante, impedir que el Partido Popular conservara la mayoría absoluta.

Quizá las muestras de alegría de José Blanco y de otros miembros de la Ejecutiva Federal que se reunieron en la sede central del PSOE, en Madrid, con José Luis Rodríguez Zapatero tuvo mucho que ver con los malos augurios que apuntaron las encuestas difundidas durante la tarde. De los 13 o 14 escaños que les asignaban los sondeos pasaron a los 17 diputados que les concedieron los votos. La reacción había empezado, por tanto, con una respuesta moderada de Álvaro Cuesta, responsable de Política Municipal y Autonómica, en la que reconoció que si las encuestas acertaban no se cumplirían las expectativas del PSOE.

Apoyo a Touriño

En el PSOE había a medianoche especial optimismo por cuanto se había logrado detener la caída libre, en términos de votos, en que se había situado el socialismo gallego en los últimos 10 años, acompañada de la sucesiva defenestración de sus líderes electorales. La dirección federal del PSOE apostó anoche con fuerza por Pérez Touriño, aunque defendía que hubiera hecho lo mismo aunque los resultados hubieran sido menos favorables.

En la sede del PSdeG en Santiago, el resultado fue recibido en ese sentido como una consolidación del liderazgo de Touriño, y como una especie de garantía de continuidad, de calma y de preparación para un futuro que les sea más propicio. Por ejemplo, cuando estalle en el PP la batalla por la sucesión de Fraga. "Haremos una oposición responsable. Trabajaremos tendiendo la mano, con la perspectiva puesta en la alternativa del cambio", declaró Touriño.

La dirección federal del PSOE vio, pues, cumplida su aspiración de alcanzar a la formación de Xosé Manuel Beiras, después de que el BNG le arrebatase la plaza como segunda fuerza política en las anteriores elecciones.

En la sede madrileña no hubo durante las primeras horas de la tarde muchos motivos para el optimismo, dadas las informaciones que llegaban de Galicia de manera oficiosa. Los dirigentes del partido recuperaron el ánimo en torno a las diez de la noche, cuando desde la Xunta se anunció que el PSG-PSOE igualaba al BNG en número de diputados.Los socialistas estaban preparados para hacer frente al mensaje que durante la última semana ha estado lanzando el Partido Popular, al relacionar un hipotético mal resultado del PSdeG con la gestión del nuevo líder del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, y de su equipo. Los socialistas confiaban en que el PP no entrara por ese camino, porque supondría "una falta de respeto absoluto a los ciudadanos gallegos, que han votado el futuro de su comunidad y no una valoración general de toda España", según defendió Álvaro Cuesta.

Expectativas cumplidas

Con el 81,4% de los votos ya escrutados, los socialistas consolidaban la subida de dos escaños respecto a los 15 que obtuvieron en 1997, y de esa manera lograban empatar con el Bloque Nacionalista Galego en representación parlamentaria. De esa manera cumplían parte de sus expectativas, que pasaban por recuperar respaldo electoral y arrebatar al BNG la plaza de primer partido de la oposición.

Aunque los dirigentes del PSdeG no querían pronunciarse en público sobre los rersultados electorales hasta disponer de datos casi definitivos del escrutinio, la recuperación del PSdeG en términos de porcentaje de voto -dos puntos más que hace cuatro años- era ensalzada por los pocos simpatizantes que se acercaron anoche hasta la sede del partido. Aunque durante la campaña los socialistas establecieron como objetivo principal derrotar a Fraga, en privado todos admitían que su verdadero interés consistía en crecer un poco, después de los dramáticos resultados que cosecharon en los comicios de hace cuatro años. Por eso, los 17 escaños asignados al final del escrutinio de anoche sonaban a gloria en la sede del PSdeG en Santiago de Compostela.

La felicidad fue mayor en la sede gallega del PSdeG porque los sondeos de la tarde generaron auténtica angustia. Aunque con los primeros datos, que daban al Partido Socialista de Galicia una bajada que les situaba en 13 diputados, el secretario de Organización, Antón Louro, se mostraba parcialmente satisfecho. "Paramos la caída que sufrimos a los largo de los últimos años. Consolidamos el grupo parlamentario. Tenemos más respaldo en términos absolutos", fueron sus comentarios.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 22 de octubre de 2001