Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Catorce galerías catalanas impulsan un Salón del Coleccionismo para abril de 2003

La sociedad ha realizado un plan de viabilidad cuyo resultado asegura el futuro de la feria

Se llamará Salón del Coleccionismo, tendrá carácter selectivo y reunirá en un mismo espacio anticuarios, galerías de arte contemporáneo, salas especializadas en fotografía, arqueología, orfebrería, etnología y arte moderno. Lo impulsan 14 galerías de Barcelona que han formado una sociedad que en el futuro tiene que ser de capital mixto, es decir, habría aportaciones privadas -los fundadores se comprometen a desembolsar 28 millones de pesetas- y aportaciones públicas a través de créditos de capital riesgo, lo que les permitirá recuperar la inversión a medio plazo.

Esta iniciativa, gestada desde hace más de dos años, podría ser factible en abril de 2003, fecha en la que podría celebrarse el primer Salón del Coleccionismo con la participación de entre 100 y 125 galerías, de las que el 40% serían internacionales. La sociedad Barcelona Art Salón del Coleccionismo está impulsada por importantes galerías catalanas como Artur Ramón, Kowassa Gallery, Carles Taché, Berini, Joan Prats, Sala Parés, Sala Gaspar, Senda, Metropolitana, Ferran Cano, Oriol, dels Àngels, Manuel Barbié y Antonio de Barnola. La empresa consultora alemana Roland Berger ha realizado un plan de viabilidad de esta feria, cuyos resultados auguran beneficios a partir del quinto año incluso con las previsiones más pesimistas.

En conversaciones previas con los principales responsables culturales de la Generalitat de Cataluña y el Ayuntamiento de Barcelona, éstos se mostraron receptivos con la iniciativa, que podría materializarse en una línea de créditos de capital riesgo que asegurarían el retorno progresivo a medio plazo de las inversiones públicas. En este sentido, los galeristas confían en que antes de final de año pueda firmarse el contrato programa con estas instituciones, y con Fira de Barcelona, para crear una sociedad mixta público-privada que organizaría el salón. Los galeristas han calculado que se precisan unos 200 millones de pesetas para hacer frente a los posibles déficit que puedan generarse durante los primeros tres años y que se recuperarían en las ediciones posteriores.

La feria se dirige al coleccionista que, aseguran, suele tener un perfil ecléctico que le lleva a comprar obras de arte de distintas épocas. El salón incluirá actividades paralelas de carácter cultural.

Guerra de proyectosEste proyecto no tiene nada que ver con el que ha presentado esta misma semana el publicista Lluís Bassat apoyado por un sector del Gremio de Galerías. Bassat propone transformar la actual feria Artexpo, organizada por el gremio y Fira de Barcelona, en una feria que tenga como hilo conductor el diálogo entre diferentes artistas, tendencias o épocas. 'No vemos que haya contradicción entre el Salón del Coleccionismo y Arco o el mismo Artexpo, porque los públicos son diferentes', señaló Toni Berini. 'La de Bassat es una idea surgida hace pocos meses y el nuestro es un proyecto desarrollado y acabado en el que trabajamos desde hace dos años. Pensamos que es interesante como evento concreto, pero vemos difícil su continuidad'.

Con todo, la sorpresiva irrupción de Bassat, que según señaló un representante de Fira de Barcelona presentó la idea a iniciativa propia, puede interferir en el proyecto del Salón del Coleccionismo y, si como es previsible no hay acuerdo, frustrar la posibilidad de realizar una gran feria selectiva en Barcelona. Tanto la Generalitat como Fira de Barcelona reconocieron ayer que siguen abiertos al diálogo con el Salón del Coleccionismo, pero preferirían la unificación de todos los proyectos en uno solo para impedir la atomización de un sector que, por otra parte, ya está muy dividido. Buena parte de los galeristas del gremio, que celebra elecciones a finales de este mes, quieren que Artexpo siga sin selección previa, algo por lo que abogan tanto los impulsores del Salón como Bassat.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Sábado, 20 de octubre de 2001