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Reportaje:

La tenacidad de un campeón

El almeriense David García gana un título de motociclismo tras haber estado a punto de retirarse

David García Almansa es un campeón nato. Sólo tiene 23 años, pero este almeriense apasionado por las motos ya sabe mucho de sufrimientos y triunfos, dos conceptos que le han servido, cuando venían mal dadas, para adquirir tablas en la vida y, cuando todo ha sido del sabor de la miel, para reconquistar la seguridad en sí mismo.

El esfuerzo al que durante años se ha entregado gracias a su condición de luchador infatigable no ha caído en saco roto. David García acaba de proclamarse campeón europeo de motociclismo en la categoría de 250 c.c. Su victoria tiene un valor especial si se tiene en cuenta que es el primer andaluz que gana un campeonato de Europa de velocidad.

Inició sus coqueteos con el mundo del motor cuando tenía 11 años. Su padre fue piloto de coches y compitió durante algún tiempo en rallies regionales. El ejemplo del progenitor cundió en el niño que empezó a practicar el karting (pequeños vehículos), deporte con el que obtuvo su primer campeonato andaluz.

Poco después, con 13 años, aparcó los coches por las motos. 'Al principio era como un juego. Me lo tomé como una afición que me gustaba mucho, sin plantearme nada más', explica David García. El padre se percató inmediatamente de las aptitudes del chaval y llegó a un pacto con él: si se comprometía a ir aprobando los estudios podía seguir corriendo sobre dos ruedas. David cumplió sobradamente su parte.

Terminó COU y ganó el campeonato de España de motociclismo en 125 c.c. Tenía 17 años. Fue a partir de ese momento cuando el joven se planteó que las motos eran para él algo más que una gran afición. Tenía que elegir un camino y lo hizo. Decidió aplazar los estudios de Graduado Social que acababa de iniciar para dedicarse de lleno al motociclismo. Sin embargo, el camino no iba a ser fácil.

Corrió con un equipo catalán y le propusieron irse a esa comunidad. Rechazó la oferta y, aún hoy, no está muy seguro de haber acertado: 'Si me hubiera ido, con 19 o 20 años podría haber estado en el mundial de 125 cc. Decir no fue la decisión más crucial de mi vida y, algunas veces, me he arrepentido. Pero soy almeriense y andaluz y quería estar en mi tierra'.

David García ha estado en muchos países, compitiendo en las carreras sin más apoyo que el de su familia y su propio tesón. Nunca, hasta el año pasado, ha tenido un manager. Nunca, a pesar de sus demostrada valía, contó con apoyos reales.

El pasado año, en Japón, una caída le provocó una seria rotura de clavícula y tuvo que regresar solo a España. Entonces decidió replantearse su carrera: 'Todo el mundo me había dicho siempre que tenía mucho talento para las motos. Pero nadie me ayudaba realmente. Yo, con 20 años, tenía que ponerme un traje de chaqueta y una corbata para ir a buscar patrocinadores por Almería. Así que en enero, después de pensarlo mucho, decidí retirarme. Cuando ya había asumido que no podía correr más como profesional me llamó Dani Amatriain, el manager de Emilio Alzamora. Me dijo que se había enterado de que pensaba retirarme y me propuso ser mi manager. Así fue como puede disputar el campeonato europeo de 250 c.c. Lo he pasado muy mal. Excepto mi familia, no he tenido ningún apoyo hasta ahora. Por eso para mí ganar el campeonato de Europa era primordial, era una forma de demostrarme a mí mismo que valía'.

Un deporte descuidado

El motociclismo no se puede considerar como uno de los deportes más cuidados de Andalucía. Más bien al contrario. A pesar de ser una de las disciplinas deportivas con más seguidores de España, sólo algunos lugares como Madrid, Barcelona o Valencia pueden presumir de tener equipos propios y pilotos a los que miman con esmero. Ni tan siquiera el prestigio internacional del circuito de Jerez parece ser suficiente para que esta comunidad se decida a apostar por un equipo propio de motociclistas profesionales. A David García esta situación le duele de forma especial. Le duele porque ha vivido en carne propia los casi insalvables obstáculos con los que se encuentra un joven piloto andaluz que tiene muchas aptitudes para correr en circuitos internacionales y prácticamente ningún apoyo para dar rienda suelta a un talento que supone pasear el nombre de Almería y Andalucía por todo el mundo. Y le duele por los que vienen detrás. El dinero que ganó con uno de sus primeros títulos importantes en el mundo del motociclismo lo invirtió en pagar los entrenamientos de cuatro chavales almerienses. 'Había uno que tenía muchas posibilidades, pero yo ya no podía hacer nada más. No tenía más dinero para ayudarles. Y eso es lo que me da realmente pena, que los que vienen detrás se encuentren con tantos problemas como yo y no puedan llegar a correr a pesar de que valgan para eso', explica David García, que ya se prepara para competir en los mundiales de 250 c.c. 'Mi ilusión es, cuando ya no pueda correr, crear un equipo andaluz de motociclismo', concluye.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Domingo, 14 de octubre de 2001

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