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ENTREVISTA

"En el fondo de mi corazón creo que el Tour puede estar ahí"

Ángel Casero disfruta en Madrid de la resaca de su triunfo en la Vuelta. Su mujer, Ana, se encarga de llevarle la agenda del día después. Su teléfono no cesa de sonar con peticiones de todo tipo. 'Pero Ángel no ha cambiado nada', dice Ana; 'sigue siendo la misma buena persona'. El ciclista, de 29 años, afrontará esta semana su futuro. Está libre y estudia ofertas. También piensa en el futuro. 'Quiero intentar el podio en el Tour y repetir en la Vuelta', dice.

Pregunta. Han pasado siete años desde que ganó el Tour del Porvenir, a los 22, hasta su confirmación en la Vuelta. ¿Ha sido un hombre más de expectativas que de realidades?

Respuesta. Sí. He pasado años difíciles, sobre todo por lesiones y porque la suerte no me ha acompañado mucho. El año pasado acabé en el segundo cajón, pero por lo menos vi que tenía posibilidades de intentar ganar y eso me cambió bastante la mentalidad. Esta nueva cabeza me ha permitido mejorar, sobre todo en la montaña.

'Espero correr en un equipo español y que la afición vea que yo también tengo la sonrisa en la boca'

P. Esa nueva mentalidad le dio la capacidad de sacrificio que quizás le faltaba...

R. Uf, he pasado mucho tiempo trabajando. Tengo una casa a 1.700 metros de altitud, en Valdelinares, y paso allí largas temporadas. Mi familia lo sabe, lo entiende y lo comparte.

P. Hasta ahora daba la sensación de que prometía y no remataba, de que no aprovechaba al máximo su potencial. Era la imagen de la inconstancia.

R. Tenía demasiados altibajos. Desde el 95, que fui el 13º en la Vuelta, me quise centrar sólo en las grandes rondas y, por unas causas o por otras, siempre llegaba y me pasaba algo. O me ponía enfermo en la Vuelta o me caía en el Tour, o una lesión del tendón de Aquiles, o una tendinitis... La suerte no me ha acompañado, pero no hay mal que por bien no venga. El año pasado, después de la caída del Tour, hice un buen mes de agosto, entrenándome muchísimo, muchísimo, y al final hice segundo en la Vuelta. Este año todavía he pasado más tiempo fuera. He pasado mucho tiempo subiendo a estaciones de esquí, para arriba y para abajo, subiendo puertos; he perdido más peso y ha coincidido que han cambiado las vueltas grandes.

P. Usted ha perdido potencial en las contrarreloj sin ser tampoco un gran escalador.

R. Me he quedado en un corredor regular que apenas gana porque no sobresalgo, no soy un sprinter, no soy un buen escalador y he perdido en las contrarreloj porque he ganado en la montaña. Lo bueno de esto es que no fallo ningún día y estoy siempre delante; lo malo es que he ganado una Vuelta sin poder conseguir una victoria de etapa, que es el vacío que me queda.

P. ¿Es usted, como parece, un hombre de una sola carrera, de un mes al año?

R. Ésa es la pregunta que me hago yo. ¿Puedo estar en el Tour a tope y en la Vuelta a tope? Quiero una respuesta y espero que el próximo año sea el definitivo. Me he centrado las últimas temporadas en el Tour y la Vuelta, pero, por lesiones o por caídas, nunca he podido correr las dos.

P. ¿Se siente capaz?

R. En una temporada se pueden tener dos picos de forma, estoy seguro. Pero, si veo que no puedo hacer dos grandes a tope, intentaré hacer fuerte el comienzo de temporada, en febrero y marzo, y luego la Vuelta.

P. ¿El mejor Casero qué podría hacer en el Tour ante ciclistas como Armstrong o Ullrich?

R. Ésa es mi duda, ésa es mi duda. Llevo dos años queriendo estar en el podio. Sé que he mejorado muchísimo en la montaña y le tengo ganas al Tour. Ojalá que el próximo año no me ocurra ninguna desgracia y pueda estar al 100%, y estar en el podio, que es mi objetivo.

P. ¿Cuál es su verdadero valor? En la Vuelta han faltado los mejores del mundo para servir de referencia...

R. A mí mismo me ha quedado esa duda. Es una pregunta sin respuesta.

P. Desaparece el Festina y usted busca equipo. ¿Qué criterio seguirá para elegir, el económico o el deportivo?

R. Quiero un equipo español, y primero valoraré el lado deportivo y luego el dinero. Quiero intentar el podio del Tour y repetir en la Vuelta. Para ello necesito ser líder de un equipo que me respalde y apoye. Pero, de todas formas, si el tema económico se dispara muchísimo y el deportivo anda parejo, al final nos iremos al económico, porque esto son pocos años.

P. Equipos españoles que corran el Tour, ya que no es vasco, sólo hay tres. ¿Cuál prefiere, el Kelme, el ONCE-Eroski o el iBanesto.com?

R. Todo depende del planteamiento del equipo. El ONCE tiene ya líderes, pero hay que contar con el planteamiento del director, puesto que hacen las tres grandes. Primero hay que hablar si se hace Giro y Tour, Tour y Vuelta, Vuelta y Giro... Hay que hablar.

P. ¿Es la Vuelta su techo como corredor?

R. En el fondo de mi corazón pienso que el Tour puede estar ahí. Armstrong es imbatible, pero en su día también lo fue Indurain y no ganó su sexto Tour. Algún día le llegará el bajón y esperemos estar ahí y coger el relevo. Me gustaría luchar por el triunfo en el Tour.

P. ¿Se ha sentido usted el malo de la película frente a Sevilla?

R. No, en absoluto. Está claro que Sevilla ha enganchado mucho por eso, porque es joven, tiene la sonrisa siempre en la boca, es un tipo fenomenal, una bellísima persona con su cara de Joselito, que le dicen. Pero él está en un equipo español y yo en uno francés y siempre es más popular el que corre en casa. Así que espero correr en 2002 en un equipo español y que la afición se dé cuenta de que yo también tengo la sonrisa en la boca, aunque quizás soy más serio por la veteranía y porque necesitaba de verdad este triunfo.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Martes, 2 de octubre de 2001