Entrevista:GASPAR ZARRÍAS ARÉVALO | CONSEJERO DE LA PRESIDENCIA

'Soy una persona incómoda para la derecha'

De utilizar el lenguaje bélico tan en boga estos días, se podría decir que Gaspar Zarrías es el objetivo a abatir por parte del PP. Su enemigo público número dos, tras el presidente Manuel Chaves. Lejos de amilanarse, Zarrías acepta su papel. Como cree que la mejor defensa es el ataque, acusa a los populares de intentar convertir la política andaluza en un basurero.

'Nunca falto al respeto, ni imputo sin pruebas delitos a las personas, como hace el PP, sino todo lo contrario'

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La entrevista comenzó con una pregunta al estilo de la presidenta regional del PP, Teófila Martínez: ¿en qué trabajó su padre? Zarrías se puso serio y mostró la enorme admiración que siente por su progenitor, los 12 años que pasó en las cárceles franquistas, sus muchos años como senador (1977-93) y su trabajo como agente comercial, 'la profesión que podían ejercer la mayoría de los españoles que tuvieron la desgracia de pasar por las cárceles por razones políticas'.

Pregunta. Teófila Martínez le reprochó a Manuel Chaves que su padre fuera un cargo militar durante el franquismo. ¿El Parlamento está para esto?

Respuesta. Los parlamentarios somos elegidos por los ciudadanos para trabajar por el interés general, desde el gobierno o desde la oposición, y que consiste en intentar que la gente viva un poco mejor.

P. ¿Hay un bajo nivel en el Parlamento andaluz?

R. El PP está intentando convertirlo en un basurero. Y creo que se hace con algo que me atrevo a llamar un fraude de ley, mediante un uso torticero, sectario y partidista de las normas.

P. Usted está en el centro de casi todos los ataques del PP. ¿Es el malo del Gobierno andaluz?

R. Soy una persona incómoda para la derecha y por ello se producen esos ataques que en ningún caso y bajo ningún concepto me van a hacer callar.

P. Usted tampoco es mudo. ¿Alguna vez es usted el que no respeta a la oposición?

R. No. Nunca falto al respeto. Ejerzo la legítima crítica política. No imputo sin pruebas, como hace la derecha, delitos a las personas, sino todo lo contrario. En ocasiones, el debate político puede subir el tono, pero intento en todo momento, y creo que lo consigo, que ese tono no dañe el punto de vista personal.

P. La Junta afirma que Andalucía es en este momento el objetivo fundamental del PP. ¿Tienen pruebas o es una estrategia para ocultar sus propios errores?

R. No. Nosotros sabíamos que tras las últimas elecciones autonómicas Andalucía se convertiría en objetivo prioritario de la derecha. Una derecha que lleva 20 años de oposición y sin proyecto para Andalucía. Sabíamos que iban a poner en marcha una estrategia con el objetivo fundamental, no ya de ganar unas elecciones, porque creo que han renunciado a ello, sino de hacer de Andalucía el escenario de una serie de operaciones que de alguna forma tapen las muchas vergüenzas que estamos empezando a conocer que tiene el PP. Ejemplo más claro: el intento de involucrar al presidente de la Junta en el escándalo Gescartera, la mayor estafa de Estado que se ha producido en nuestro país desde que el sistema financiero existe. Es el ejemplo más evidente del desprecio que sienten hacia Andalucía. Es bochornoso que el PP no haya dado a los andaluces la más mínima explicación de por qué se ha intentado involucrar al presidente de los andaluces sabiendo que no tenía nada que ver.

P. Habla de los 20 años que lleva el PSOE gobernando Andalucía. ¿Es hora de la alternancia?

R. La alternancia en democracia la deciden los ciudadanos, que con sus votos quitan y ponen gobiernos. Con la oposición que en estos momentos tiene Andalucía, difícilmente los ciudadanos van a poder en algún momento vislumbrar en el PP la alternativa para gobernar esta tierra. Al margen de esa razón, hay otra más importante: los ciudadanos son conscientes de lo que han significado estos 20 años para nuestra tierra, son conscientes del esfuerzo que se ha hecho para modernizar Andalucía. Un esfuerzo realizado de la mano, durante muchos años, del Gobierno de Felipe González, esfuerzo en el que hemos tenido un apoyo prácticamente nulo por parte del PP desde que Aznar gobierna en La Moncloa. Pese a ello hemos situado a Andalucía en unas condiciones muy positivas para afrontar lo que venimos a denominar la segunda modernización de Andalucía. ¿Quien mejor que los que han transformado Andalucía durante estos últimos 20 años para continuar el trabajo de esa segunda modernización en los próximos 20.

P. ¿Otros 20 años?

R. Es necesario que la izquierda siga gobernando en Andalucía. Es la garantía de que seguiremos caminando por la senda del progreso y no entraremos en situaciones parecidas a las que empieza a encontrarse en estos momentos nuestro país.

P. El PP ha pedido nueve comisiones de investigación. ¿Están justificadas?

R. El objetivo del PP al pedir nueve comisiones de investigación en este último mes, a las que hay que unir un número importante de peticiones durante el año que llevamos de legislatura, a las que estoy convencido que se le van a unir de aquí al final de la legislatura un número también significativo, es tapar el escándalo que en estos momentos está preocupando, y mucho, al conjunto del país: Gescartera. Por ello tratan de poner a la misma altura la estafa de Estado que supone Gescartera a una serie de infundios, de mentiras y de falsedades. Pero los andaluces conocen esa estrategia del ventilador. Lo único a lo que le va a conducir es a la séptima, si no me equivoco, derrota electoral.

P. ¿No hay un abuso de las comisiones de investigación? Ustedes las bloquean en el Parlamento y las piden en Jaén, provincia en la que usted es secretario general del PSOE.

R. Lo que ha traído el PP a Andalucía en estos últimos cinco o seis años es una serie de corruptelas en los ayuntamientos importantes: Cádiz, Huelva, Jaén. También nos han traído un aumento peligroso del tráfico de drogas en Andalucía y, sobre todo, un desprecio a los problemas que hoy tiene la región. Siempre que se nos ha planteado un tema importante nunca hemos contado con el apoyo del PP: convenio de pesca con Marruecos; submarino nuclear en Gibraltar; inversiones en Andalucía...

P. Usted culpa al PP de politizar las Cajas, pero PSOE y PP han pactado en Granada, Jaén y Málaga y han situado en esas instituciones a destacados representantes de los dos partidos.

R. Los órganos de gobierno de las cajas se forman con representantes del Parlamento, de las diputaciones, de los ayuntamientos, instituciones surgidas tras unos comicios de carácter político. No veo ninguna razón para que no haya representantes políticos en los órganos de gobierno.

P. En el tema de la financiación se ha llegado a un acuerdo con el Gobierno central. Pero parece que surge una nueva amenaza: la ley de Cooperación Autonómica.

R. Si tratan de recortar las competencias de las comunidades autónomas, se equivocan. Si quieren instituir un mejor sistema de cooperación, establecer mecanismos para evitar litigios entre comunidades autónomas, estamos dispuestos a hablar. Hace falta una ley que establezca los mecanismos claros de participación de las comunidades en los órganos de la Unión Europea: consejos de ministros, comités, comisiones. Por último, no valdría para nada una ley de Cooperación si no se establece, como ocurre en Alemania, que el presidente del Gobierno se debe reunir periódicamente en el Senado con los presidentes autonómicos.

P. Usted salió moderadamente optimista de su reciente entrevista en Madrid con el ministro de Administraciones Públicas Jesús Posada. ¿Habrá pronto nuevas transferencias?

R. Hay un dato muy significativo: Andalucía ha recibido desde su constitución 116 decretos de traspaso. De ellos, 115 los firmó Felipe González y uno Aznar. En los últimos cinco años se han producido traspasos muy importantes al resto de comunidades autónomas. A Andalucía solo se ha transferido una, la de Justicia, y mal dotada. No hay ninguna razón, ni política ni jurídica, para que Andalucía no reciba los traspasos que tienen otras comunidades. Confío en el ministro Posada, confío en su palabra. Y deseo que, como ha ocurrido en algunas otras ocasiones, el PP-A no haga de elemento distorsionante a la hora de que el Estado traspase a Andalucía competencias importantes: empleo, agua, mejora del servicio de justicia, Instituto Social de la Marina y otras recogidas en nuestro Estatuto y que ya tienen otras comunidades autónomas con un techo competencial inferior al nuestro. No queremos más de lo que nos corresponde.

Gaspar Zarrías, en su despacho.
Gaspar Zarrías, en su despacho.PABLO JULIÁ

* Este artículo apareció en la edición impresa del domingo, 23 de septiembre de 2001.

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