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SALTO A LA ARENA | Campeonatos del Mundo de Edmonton | ATLETISMO
Columna
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Sin renunciar a nada de antemano

Hoy es la final del milqui. A la prueba de los 1.500 metros se le llama así en el mundillo atlético español. Una especie de compadreo que surge a causa del éxito durante años. Esta prueba ha sido el mascarón de proa del atletismo español. Basta con citar algunos nombres: José Luis González, José Manuel Abascal, Reyes Estévez, Andrés Díaz, José Antonio Redolat y.... ¡Fermín Cacho!

El 1.500 ha sido protagonista de muchos triunfos y, afortunadamente, de algunas polémicas que son consecuencia de la alta cualificación de la plantilla, lo que a veces ha obligado a sentar en el banquillo a alguna de las estrellas.

En la final de esta noche participarán dos tipos de atletas: por un lado, encontramos los que primero se representan a sí mismos y después a su país, autonomía, pueblo, casa comercial o... lo que cada uno prefiera.

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En esta situación figuran los españoles. Redolat tiene la oportunidad de demostrar que no sólo es un gran atleta con una gran marca, sino que además rinde bien en la alta competición. A su vez, Estévez también tiene la posibilidad de demostrar que su entrenamiento y dedicación al atletismo, cuestionados la pasada temporada, están acorde con sus portentosas cualidades físicas. Según lo visto en el transcurso de esta temporada y las series clasificatorias, todo apunta a que ambos serán capaces de conseguirlo.

Por otro lado estarían los que ante todo representan a su país. Entre ellos tenemos al marroquí Hichan El Guerruj, el favorito, y sus dos compatriotas.

Todo esto no tendría la menor importancia si no fuera porque a El Guerruj le aterrorizan las carreras lentas, en las que su autoridad decrece y las probabilidades de victoria de sus rivales aumentan. No olvidemos que en pruebas de este tipo los percances se incrementan. En los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 no pudo llegar a la meta por este motivo.

Sin duda, los marroquíes Kaouch y Hachlaf sacrificarán buena parte de sus posibilidades en pro del éxito de la figura nacional. Harán de liebres, asegurando una carrera rápida. Este comportamiento, que se observa también en los etíopes y los kenianos -recordemos la final de los 5.000 metros-, sería impensable entre los españoles.

Las experiencias olímpicas de El Guerruj demuestran que no es imbatible. Por lo tanto, Estévez y Redolat no deberían renunciar al primer puesto. De este modo, redondearían la extraordinaria actuación que durante estos Mundiales estan teniendo sus compañeras de sector. Mayte Martínez, Natalia Fernández y Nuria Fernández están manifestando que el mediofondo español no sólo es patrimonio de los hombres.

Si el ritmo ronda los 3m 30s, Redolat se vería beneficiado. Si por el contrario se sitúa cercano a los 3m 34s, lo sería Estévez.

Esta noche, sin lugar a dudas, tendremos una final emocionante.

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