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Crónica:Campeonatos del Mundo de Edmonton | ATLETISMO

Sotomayor ve difícil ganar el oro en el salto de altura

El cubano Javier Sotomayor, plusmarquista mundial de salto de altura desde hace trece años, se clasificó ayer para la final de salto de altura y abriga la esperanza de estar en la lucha por su tercer título mundial el día ocho. Pero observa que será una batalla 'muy pareja' en la que el oro valdrá un salto de 2,35 metros.

Aquejado de una indigestión desde el sábado, Sotomayor pasó a la final con una modesta marca de 2,27 metros -nadie superó la mínima exigida, de 2,29-. Hizo tres saltos limpios sobre 2,20, 2,25 y 2,27 metros. 'Hoy se trataba sólo de clasificar y sabía que con 2,27 sería suficiente. Para la final, trato de concentrarme en estar bien yo mismo, sin mirar a los rivales. La marca de 2,35 con la que aquí se puede ganar está difícil, pero no imposible', declaró.

Sotomayor, de 34 años, deberá enfrentarse en la final al campeón olímpico en Sydney, el ruso Serguei Kilugin, que con una marca de 2,35 le relegó al segundo puesto en el podio australiano. Entonces, la falta de costumbre competitiva tras un año de suspensión por consumo de cocaína, afectó seriamente al cubano. Esta nueva final será una oportunidad de recuperar el primer puesto mundial que ostentó a lo largo de una carrera formidable: plusmaruista mundial con tres marcas sucesivas de 2,43, 2,44 y 2,45; oro en Barcelona'92 y doble campeón del mundo en Stuttgart'93 (2,40) y Atenas'97 (2,37).

La plata que consiguió en Sydney supuso un revés al amor propio de uno de los egos más poderosos del atletismo mundial. Considerado un héroe nacional y máximo líder de los atletas de la expedición de Cuba, Sotomayor consiguió saltar 2,32 metros. La máxima marca del año para el saltador se vendió en Cuba con el bombo de las epopeyas. De hecho, le situaron a la cabeza de los finalistas hasta que Kliugin, casi un desconocido hasta entonces, superó los 2,35 y le dejó sin el oro. Hoy habrá propósito de revancha.

* Este artículo apareció en la edición impresa del Lunes, 6 de agosto de 2001